Cambios Drasticos...
- Pero es algo
que decidirás tu- dijo Dustan mirando a Isaac y luego a mi.
- Charice debes
tener en cuenta que tienes que pensar todo
con calma, el destino de ambos lados están en un muy fina línea y esa línea
eres tu- Observe a Isaac con ganas de lanzarle el vaso vacío de agua, porque
simplemente dejaba de lanzarme mas peso del que tenia?
- Iré a casa de
Conie- dije levantándome.
- Ella debe
estar en el colegio- dijo Dustan levantándose también.
- Lo se, pero no
puedo despedirme, iré a buscar lo que deje anoche, le dejare una carta y
regresare.
- Iré contigo- Dustan comenzaba a seguirme mientras yo salía de la cocina.
- No, tu quédate
aquí con Isaac, igual y quiero caminar- dije ya en la puerta.
- Amenos no
camines todo el camino- me paso unos billetes y yo le observe.
- Quédate y
organiza todo, aun hay cosas que tenemos que hablar tu y yo- guarde el dinero
en la parte trasera de mis pantalones y salí a la carretera principal.
Tenia que
preguntarle muchas cosas a Dustan como de que se alimentaba, Ok sabia que era
de sangre porque ya había tomado de mi sangre pero no estaba muy clara si
también podía alimentarse de animales o como es que se convirtió en vampiro,
también quería preguntarle acerca de donde nos quedaríamos y quería que me
presentara a las personas que se encargarían de la granja, pero sobre todo
quiero definir esta relación, estoy segura de que me gusta y que yo a el pero,
realmente quiero renunciar a todo por el?.
- No- dije en
voz alta, lo mejor seria que esperara a hablar con el y resolver de una vez
este problema de confianza en esta relación, eso ayudaría mucho.
Al llegar allí
solo estaba Marian y los demás empleados así que mientras estaba sentada en la
bonita cocina Marian me preparaba algo de comer, y gracias a dios porque luego
de caminar diez kilómetros hasta la parada de transporte publico mis tripas
habían comenzado a rugir sin parar.
- Entonces
señorita Charice me estaba diciendo que venia a buscar unos bolsos que se le
olvido ayer- Dijo la pequeña señora de pelo grisáceo pasándome un vaso de jugo.
- Si- bebí
disfrutando del agridulce sabor del zumo de uva
- En realidad
solo vine a eso y a dejarle una nota a Conie.
- Bueno querida
sabes que puedes esperarla, ya he terminado con mis deberes y me gustaría algo
de compañía mientras da la hora de llegada de los señores.
- Lo siento,
tengo que irme, en realidad Paul volvió a casa esta mañana y estoy segura que
piensa que estoy en el instituto justo ahora- no quería que me bombardeara con preguntas que
realmente no quería contestar así que mejor y le decía una pequeña mentira,
bueno una gran mentira que estaba segura se descubriría pronto cuando se
supiese que Paul ya no estaba a cargo de la granja y que yo había desaparecido,
pero me gusta pensar que se descubriría todo conmigo muy lejos de aquí.
- Cierto, ese
hombre- meneo la cabeza dramáticamente y me paso la quesadilla de pollo que me
había preparado. Di un mordisco mientras miraba como zambullía la cabeza en el
refrigerador.
- Niña Charice
porque no le denuncia?- pregunto saliendo con un racimo de uvas, di otro
mordisco y bebí del jugo antes de hablar.
- Es complicado,
además no es como si me fueran a creer- me paso las uvas y se sentó frente a
mi.
- Cierto, ese
hombre sabe muy bien como barajar las cartas a su favor- asentí dando otro
mordisco a la quesadilla cuando Pedro y Jose entraron ambos fatigados.
- Hola señorita-
Saludo Pedro mientras entraba y seguía a Jose hasta la isla donde había una
jarra de limonada.
- Hola chicos-
dije comiendo dos uvas
- Irá este fin
de semana a la playa?- me voltee confundida
- La señorita
Conie nos a invitado a ir y dijo que usted iría- respire profundo, esta Conie
era realmente algo serio.
- En realidad
chicos no creo que pueda tengo demasiado trabajo en la granja y no creo que mi
padrastro me deje ir.- mordí el ultimo trozo de quesadilla y me lleve otra uva
a la boca.
- Podemos
hacerte una cuartada- observe a Jose sabiendo que esa conversación se
extendería demasiado y que en realidad lo que quería era salir de allí antes de
que llegara Conie o alguno de sus padres.
- Lo tendré en
mente- mordí otra uva ,bebí a morro el resto del jugo y me levante.
- Marian podrías
darme una bolsa de basura grande?-Ella y los chicos me observaron curiosos.
- Es para guardar la ropa que deje aquí
anoche, no quiero andar todo el camino con un montón de bolsas.
- Si quiere
puedo llevarla hasta su granja- dijo Pedro observándome
- No quisiera
que descuidaras tus deberes- dije tratando de persuadir su ofrecimiento, aunque
ciertamente me estaba viendo tentada a aceptar, pero sabía que si llegaba con
Pedro Dustan se cabrearía hasta mas no poder, aunque nunca le había visto
celoso...
- No se
preocupe, ya termine y tengo el resto del día libre así que puedo llevarte- di
un respingo, ciertamente no quería caminar y bueno podría luego lidiar con
Dustan, o eso esperaba.
- De acuerdo iré
por las cosas.
Deje la cocina y
subí directo hacia la habitación de Conie. Busque las bolsas en un rincón de la
habitación. En realidad la ropa era lo de menos, Conie y yo éramos la misma talla
y estaba segura de que a ella hubiesen podido servirle y bueno los zapatos podría donarlos, pero por
lo que realmente estaba allí era porque necesitaba despedirme y estaba segura
de que no podría hacerlo de frente.
Coloque los
bolsos sobre la cama cubierta de un edredón púrpura intenso y fui hasta el
escritorio, agarre un papel y un lápiz y pensé por un segundo en lo que
escribiría.
Luego de dos
intentos logre escribir lo necesario, le explique que me iría, mas bien no le
dije para donde ni el real motivo de eso, en realidad nunca había llegado a
explicarle bien que yo volvía o mas bien mi espíritu, alma o lo que fuese, así
que considere dejarle solo con el conocimiento que sabia. Le pedí que me
despidiera de sus padres, que no cambiara su numero telefónico o dirección de
coreo electrónico porque esperaba comunicarme con ella seguido, le agradecí los
años de amistad desinteresada por su parte. Le desee suerte con su novio y le
recordé que no podía decirle a nadie sobre Dustan, que ese era un secreto que
tenia que guardar y que no debía preocuparse porque estaría muchísimo mejor con
el que con otra persona en el mundo, le pedí que por favor se paseara de vez
enviando por mi granja, que dejaría a personas encargadas pero igual y me gustaría
que fuera ella a ver de vez en cuando, que se preocupara por sus notas un
poquito mas ya que aunque estábamos empezando nunca uno se debía dormir en
cuestión de notas. También le pedí que además de que me despidiera de sus
padres les diera un fuerte abrazo y beso de mi parte a su madre, mas bien igual
le pedí que no dijera nada que solo le dijera que me marchaba y les agradecía
por haberme acogido como si fuese parte de su familia.
Cerré la carta y
la coloque en el espejo, si conocía a Conie (y lo hacia) lo primero que haría
al entrar a la habitación sería ir a la cómoda a quitarse los aretes y el
colgante.
Baje las
escaleras y me encontré con Pedro en la puerta hablando con Marian.
- Terminaste?-
pregunto acercándose a mi y agarrando las bolsas, asentí y salió hacia el auto.
- Te he envuelto
el pastel de anoche y un recipiente lleno de frutas- dijo Marian pasándome un
bulto, los agarre y sintiendo las lagrimas amenazando por salir le di un beso
en la mejilla y la abrace, extrañaría mucho a esa señora, a ella y a la madre
de Conie, ambas se habían portado conmigo como una madre con su hija. Me
devolvió el abrazo a la vez que me obligaba a botar cualquier rastro de cólera
en mi rostro y me apartaba de ella.
- Muchas gracias
Marian- dije recuperándome y saliendo al porche donde aguardaba Pedro con la
furgoneta.
- No hay de que
querida- agito su mano y entro.
Di un respingo y
voltee mi mirada hacia Pedro quien estaba esperando con la puerta del pasajero
abierta.
Estuvimos la
mayor parte del camino hablando de cosas triviales como la escuela, universidad
y que queríamos hacer con nuestras vidas en un futuro, yo obviamente me había
agarrado a mi antiguo plan, el que tenia hasta hace casi una semana atrás y
bueno el rato nos la pasamos contando malos chistes y cantando música en un
tono muy desafinado por cierto.
- Bueno ya
llegamos- Di un respingo observando como Dustan aparecía en el porche.
- Si- me baje
adivinando sus intenciones de abrirme la puerta y fui directo a coger los
bolsos de la parte trasera de la camioneta.
- Hmm, Charice,
quien es ese señor?- pero no tuve tiempo de decir nada porque ya estaba junto a
nosotros quitándole los bolsos de las manos a Pedro.
- Soy su novio-
claro, orgullo de hombre, pensé soltando un suspiro y enviándole una mirada a
Dustan.
- Dustan el es
Pedro, trabaja en casa de Conie y se ha ofrecido en ayudarme.
- Charice porque
no entras, Isaac esta en la cocina y necesita aclarar unos puntos contigo.
- Dustan...-
abrí los ojos claramente irritada. "No hagas una escena, el solo se ofreció
en traerme" pensé sabiendo de antemano que estaba leyendo mi mente.
- Entra,
hablaremos luego- sin mas ni mas, respire profundo sabiendo que no quería que
esto se complicara. Agarre las bolsas de sus manos y seguí caminando hasta
entrar.
Muy bien querías
verle celoso, ahí lo tienes, ahora ruega que no le haga daño a ese pobre chico.
No pude evitarlo tuve que asomarme por la ventana, y aunque no podía escuchar
nada observe que ambos tenían una conversación bastante activa o mas bien casi
agresiva, parpadee y contuve el impulso de salir al ver a Dustan empujar a
Pedro mientras este se tambaleaba y recuperaba el equilibrio.
- No le tengas
lastima- Escuche la voz de Isaac a mis espaldas, le observe algo confusa.
- El chico- dijo
caminando junto a mi y señalando hacia Pedro atravez del vidrio.
- Es un brujo-
abrí los ojos como plato, debía ser una broma una muy mala por cierto.
- Estas
bromeando- dije volviendo toda mi atención hacia la eccema de afuera.
Pedro estaba
cruzado de brazos y en un instante Dustan se agarraba la cabeza y comenzaba a
doblarse en si mismo. Esto no era cierto creía conocer a Pedro, pero bueno lo
mismo había sucedido con Gus y mira en lo que resulto, nada mas ni nada menos
que en mi Angel mentor.
- Le esta
haciendo daño- dije reaccionando y saliendo en un segundo de la casa.
- Detente Pedro-
llegue junto a Dustan y comencé a acariciarle el rostro de manera instintiva.
Cuando lanzo otro grito agarrándose aun mas la cabeza y cayendo al suelo.
- Dije que te
detuvieras!- Dios! quería golpear a ese imbecil, porque era tandificil acatar
algo tan sencillo? nuestras miradas se cruzaron y luego de un segundo Dustan se
incorporo rodeando mi cintura con sus brazos, a la vez que Pedro se frotaba la
mandíbula.
- Bonita
defensa- Dijo Pedro observando esta vez a Dustan.
- Lárgate- le
dijo Isaac apareciendo en el porche.
- No sin antes
hacer mi propuestas- ¿Propuesta? De que estaba hablando.
- No harás
ninguna, así que lárgate- Le dijo Dustan agarrándome aun mas contra su cuerpo.
- Alicia, como ya
te habrá dicho este alado desplumado, soy un hechicero y mi propuesta es la
siguiente, ven conmigo y con los de mi pueblo y podrás aprender todo lo que
necesites y quieras- escuche un bufido de Dustan a mi espaldas.
- Claro,
deberías decirle también que piensas matarle para convertirla en una yegua para
crías, tu y los de tu clase son unos enfermos- Escupió Dustan, espera que rayos
estaba pasando? La cabeza comenzaba a darme vueltas ¿Realmente había dicho
yegua y crías en la misma oración?
- Supervivencia
- Ni siquiera lo
niega- Escupió Isaac conteniendo una risa ironica, me parecía imposible ver a
Pedro de esa manera pero ya había dado mas que razones para verlo como un
completo idiota.
- Que dices?-
enserio lo preguntaba?, debía estar loco, le observe aun mas enojada de lo que
ya estaba, realmente quería lanzarlo contra algo y las vigas del porche
parecían perfectas, como rayos podía el quererme como una yegua para crías? Ni
siquiera creía que fuese posible Lugo de matarme. Parpadee y en un instante estaba
en el suelo del porche con una de las vigas a sus espalda algo sacudida.
- Muy bien- me
dijo Dustan al oído ¿Yo había hecho eso? Realmente yo lo había hecho?
- Tu pequeña,
esa no a sido una buena decisión- dijo Pedro con el aire entrecortado mientras
se incorporaba.
Sentí una gran
presión en mi cráneo algo realmente horrible, era como si mil agujas taladraran
mi celebro con un martillo. Sujete mi cabeza y comencé caer en un agujero
negro. Luego de unos segundos me invadieron unas repentinas ganas de que
sintiera el mismo dolor, y con eso llego el conocimiento, no se de donde ni
como, aunque tenia la leve sospecha de que era de mi época en Salem porque el
verso y determinación parecían de una bruja realmente fuerte. Lo repetí en mi
mente hasta captar cada una de las palabras, cada uno de los acento y me
concentre en dirigir todo de regreso.
Cuando me volví
a observar el cegador sol Levante la mirada hacia Dustan quien beso mi frente y
me incentivo a mirar a Pedro quien ahora estaba gimiendo y revolcándose en el
suelo con la cabeza apretada en sus puños.
- Lárgate- dije
respirando profundo y minimizando sin tampoco saber como lo hacia el ataque.
Me observo y se
incorporo lentamente. Estuve a punto de dejar de atacador pero algo me decía
que si aun estaba sufriendo era porque seguía tratando de lastimarme.
Comenzó a dar
traspiés hasta la camioneta y luego de observar como se llenaba los pulmones de
aire me dirigió una mirada bastante hostil y dijo:
- Si necesitas a
alguien para que te enseñe como controlar y usar realmente tus poderes, sabes
donde buscarme.
- Y si tu no
quieres que te drene en este instante te iras por donde mismo has venido- dijo
Dustan colocando sus manos en mis hombros.
Pedro
simplemente sonrió, aunque me pareció una sonrisa demasiado calculada de esas
que te dicen que las cosas no quedarían ahí. Se subió a la camioneta y arranco,
cuando creí prudente hacerlo baje mis defensas, aunque lo sentí mas como un
suspiro, ni siquiera sabia que rayos había hecho, pero esperaba que me explicaran,
me voltee y observe a Dustan claramente confundida.
- Amenos ya no
esta tan indefensa- dijo Isaac, Dustan y yo nos volteamos a verlo.
- Solo digo que
podrá patear traseros si la molestan- Dustan estaba apunto de decir algo pero
yo le interrumpí:
- No me dijeron
que estaba prohibido utilizar poderes en la escuela?- me parecía totalmente
ilógico.
- Si. Esta
prohibido, pero eso no quiere decir que todo los estudiantes sigan las reglas.
- En especial
los hijos de ángeles- le interrumpió Dustan, Isaac le observo claramente
desaprobando su interrupción.
- Dejemos que
ella sea quien vea por sus propios ojos- les observe a ambos, algo no andaba
bien aquí y seria mejor que me lo dijeran ahora.
- Que les pasa?
- No sucede
nada- Dijo Isaac y si el creía que me tragaría ese cuento podía no ir contando
con ello.
- No me trago
eso, así que hablen
- Solo es porque
estamos en bandos distintos, no debes preocuparte.- Dustan me rodeo con sus
brazos y beso mi cabeza.
- No, Dustan,
estamos en el mismo barco, puede que con conflictos pero con mas cosas en
común- observe sobre el hombro a Dustan quien no dejaba de mirarle, y eso trajo
a mi mente otra pregunta.
- Isaac tu
puedes leer mentes?- dirigió su mirada hacia mi.
- No, pero
porque mejor no entras tienes que terminar de hacer las maletas, las personas
que se encargaran de la granja llegaran a las cinco y el vuelo es a las diez.
- Espera, nos
iremos hoy?- esto estaba pasando demasiado rápido, era obvio que había evitado
la pregunta pero esto había captado mi atencion.
- Si, hable con
el director y dijo que si llegabas para este Lunes tal vez podrías empezar
mejor, además de que puede que te toque de compañera a alguna mentora.
- Pensé que los
maestros por lo general tenia su propia habitación.
- Y quien ha dicho
que es un maestro?
- Lo que Isaac
quiere decir es que lo mas probable te toque con alguna alumna de ultimo año,
que por lo general son mentores de los nuevos.
- Normalmente
ellos están en las mismas habitaciones pero si te toca con una seria algo que
tendrías a tu favor ya que puedes aprender mucho de un mentor.
- Como quieran-
realmente no me quería quedarme y esperar que la bomba estallara, si podía irme
ahora mejor, igual no quería que Conie viniera y me comenzara a interrogar.
- Iré a preparar
las maletas- Entre a la casa y agarre las bolsas del recibidor.
Entre a la
habitación que hasta hace unas horas había ocupado Paul. Seguía oliendo a
alcohol y cigarrillos pero no me importo, por primera vez no me importaba, era
como si esta volviera a ser la habitación de mis padres, de mi madre. La misma
habitación que siempre tenia el piso limpio y las paredes de u. Rosa gastado.
Era cierto que el suelo no seguía siendo el mismo, habían colillas e infinidad
de basura.
Fui al armario
donde aun estaban las pertenencias de mi madre y busque el juego de maletas
color rojo manzana. Me alegraba tanto que aún estén allí, yo no poseía ninguna
y me estaba preguntando donde guardaría mi ropa.
Las agarre como
pude y fui hacia mi habitación, Solté las bolsas y me di a la tarea de limpiar
las maletas de todo el polvo y cuando ya estaban limpias guarde todo pero antes
deje fuera un lindo conjunto y unos zapatos que me había comprado cuando fui
con Conie de compras.
Me bañe y vestí
aproveche y me lave el cabello y lo deje suelto para que se secara, ya tenia
todo listo pero aun faltaba algo, fui hasta la cómoda y agarre el reloj que
había sido de mi madre junto con el álbum de bodas de mis padres. Lo coloque
junto a el cepillo del cabello y me puse el reloj.
Comenzaba a bajar las escaleras como podía
cuando Dustan apareció a mi lado agarrando las dos maletas mas grandes y
dejándome solo con la maleta de mano mas pequeña. Observe el reloj y marcaban
casi las cuatro y media por lo que tenia algo de tiempo para hacer lo que había
querido desde el momento que me había levantado. Deje a Dustan y a Isaac en la
oficina donde no dejaban de hablar por teléfono en lo que me pareció francés y
otro idioma algo raro que si mi poco vocabulario variado no me fallaba debía de
ser alemán.
Entre al granero y luego de revisar que las
dos crías de cabras estuviesen bien, observar a la nueva camada de cerdos
alimentarse, agarre una silla de montar y luego de saludar a Phiro le coloque
la silla. Sabia que el caballo no estaba acostumbrado a que lo montaran ya que
si no era yo quien atendía a los animales nadie lo hacia, y como he estado tan
ocupada no había podido montar.
Luego de
adentrarme mas en las tierras de la granja comencé a preguntarme porque luego
de tanto tiempo había podido recordar como defenderme, habría sido que cuando
Isaac desbloqueo todo recuerdo de mi mente también me recordó como defenderme o
habría tenido siempre el poder de defenderme?. Un poder así me hubiese ayudado
a defenderme de Paul todo este tiempo, amenos esperaba no tener que utilizarlo
en ningún momento y realmente esperaba que Miguel no fuera ni la mitad de malo
de lo que lo había llamado Isaac.
Estaba colocando
la silla de montar en su lugar cuando escuche las llantas de una camioneta, por
un minuto me sobresalte, debían de haber llegado los capataces que se harían
cargo de mi granja. Salí del granero y al rodearlo lo primero que vi fue una
enorme camioneta y si mi conocimiento en carros no me fallaba esta estaba
blindada de capo a capo. De ella se bajo una señora bastante bonita, tenia el
cabello oculto por un gran sombrero que le ocultaba la mayoría del rostro pero igual se veían sus ojos de un
azul realmente extraño, su cabello era de un rojo castaño y parecía no tener
mas de los cuarenta. El segundo en bajarse fue un señor un tanto mayor debía de
estar entre los cuarenta a cincuenta, pero parecía mantenerse en forma, el
cabello algo canoso y los ojos entre una combinación de verde y gris realmente
hermosos. La puerta trasera se abrió y apareció una niña que debía tener
incluso menos edad que yo, estaba vestida con un traje negro y unas botas de
cuero negro, y no era porque tuviera algo en contra de los góticos pero tenia
el presentimiento de tener ante mi la viva imagen de una persona gótica, o en
este caso de una niña que parecía querer desaparecer del planeta o almenos de
mi granja, porque nada mas de observar su rostro se notaba claramente en su
expresión que no quería estar allí.
- - Buenas-
dije haciendo notar mi presencia al ver que nadie mas se bajaba de aquella
cosa.
Los tres pares de ojos me observaron y examinaron con
lentitud, estas personas no conocían acerca de que era descortés observar a las
personas de esa manera? Cuando al fin fue la hermosa mujer que decidió hablar
con una sonrisa de oreja a oreja.
- - Hola,
tu debes de ser Charice- la observe intrigada, me acerque un poco a ellos y extendí mi mano
mientras ella decía su nombre
- - El
mío es Elicxia, pero puedes decirme Eli
- - Ellos
son mi esposo Alejandro y mi hija Alissa- El hombre se veía mayor para ser
esposo de esa mujer pero igual y me saludo interrumpiendo mi línea mental, la
chica solo me observo como si estuviera viendo un mosco es una pared, y me
preguntaba que le pasaba, digo, ni siquiera era lo suficientemente pronto como
para que odiara algo de la granja, o de mi.
- - Están
Isaac y Dustan querida?- aunque el señor lo pregunto con toda la amabilidad
posible no pude evitar sentirme mal, este era mi granja no de ellos.
- - Están
dentro, lo siento no tengo empleados fijos por lo que deberán bajar ustedes
mismos su equipaje- trate de decirlo cortésmente aunque creo que falle porque
la chica volvió a soltar un bufido.
- - Oh,
no te preocupes por ello, ya veras que dentro de unas semanas este lugar estará
aun mejor equipado, aunque por lo que me dijo Isaac solo necesitan empleados.-
comento el señor.
- - Si
es que solo contamos con tres
habitaciones en la casa, aunque hay un pequeño edificio que se comenzó
hace algún tiempo con el motivo de que se quedaran allí pero nunca se termino-
no les iba a decir que ese proyecto había sido empezado por mi madre y que al
casarse con Paul este lo cancelo diciendo que seria un gran derroche de dinero
cuan do en la casa había personas capaces de trabajar y cuando decía personas
se refería a mi madre y a mi en efecto.
- - Veo
que ya han llegado- Se escucho la voz de Isaac desde el porche.
- - Si
nos estábamos presentando- Alejandro
camino hasta el porche y saludo a Isaac estrechando su mano. Me preguntaba de
donde se conocían.
- - Porque
no entramos a hablar- dijo Dustan asomándose por la puerta.
Todos entramos y
no pude evitarlo, la niña esa no dejaba de mirar a MI novio. Así que era
definitivo, ella me odiaba o eso daba a entender y si seguía por ese camino no
creía que ella me cayera mejor. Dustan debía de estar leyendo mi mente por lo
que se sentó a mi lado en el sillón dedicándome una sonrisa de complicidad.
- - Tu
debes ser Alissa- comenzó Isaac tratando de sacarle alguna palabra a la
retardada que miraba a Dustan y a mi como si pudiera matarnos.
- - Y
tu uno de los idiotas que piensa que de verdad ese mosquito es Gabriel.
Estuve
apunto de levantarme e insultarla o mejor aun quería probar una vez mas este
recién descubierto poder, pero no pude, Dustan me retuvo en mi lugar y fue el
quien se levanto.
- - Tu,
niña insolente, me sorprende que seas hija de tu madre- Dustan observo a
Elicxia- Creo que tu madre debe de
haberte inculcado algo de respeto, y no pareces demostrarlo.
- - Si
lo a hecho pero…
- - Nada,
guarda silencio Alissa si no quieres que retrase otra temporada que vallas a
Forest Wood – La niña miro a su madre ardida, y no era para menos le habían
regañado en pleno ataque, por así decirlo.
- - Lo
siento, Alissa es algo impulsiva-
Alejandro se disculpo tomando a
su hija por el brazo y dándole una sacudida.
- - De
acuerdo, dejemos de lado el hecho de que nos acaba de insultar- dije señalando
a la niña.
- - Como
sabe que “soy el ángel Gabriel”- (las comas son una expresión con las manos que
se hacen cuando se supone irónicamente algo)
- - Elicxia
es mitad bruja y mitad demonio, por lo que esta enterada a la perfección de que
es lo que esta pasando aquí.- explico Isaac
- - Pero
no te preocupes, mi lado de bruja es mas fuerte y no pienso regresar al otro
lado- la señora me dedico una sonrisa y aunque tenia la pregunta de que a que
se refería con lo de “regresar al otro lado” no quise incomodarle, porque
aunque parecía querer ocultarlo algo me decía que no estaba muy orgullosa de
ese lado de su vida.
- - Claro,
así que mejor pasamos a la parte en la que les explico de que va el trabajo
aquí en la granja, y así podremos irnos- era consiente de que le había dejado
una carta a Conie y que en cualquier momento me llamaría o peor aun se
aparecería por allí armando un escandalo.
- - Exactamente
de donde se conocen ustedes?- pregunte queriendo saber un poco mas de estos desconocidos,
y dios odiaba la idea de dejar mi casa cuando era tan obvio que Alissa no me
aguantaba, por motivos que desconozco y simplemente no quería pensar en que se
desquitara con la granja o peor aun con mis animales.
- - No
creo que sea bueno que…- comenzó a decir Isaac pero Dustan le detuvo levantando
una mano.
- - Conocí
a Elicxia en un trabajo hace unos años atrás y no, no podemos hablar de que
trabajo se trata ahora. – Observe a Dustan y no tuve que interpretar demasiado
el hecho de que no quería hablarlo nunca, cosa que me extraño pero que decidí
respetar por ese momento.
- - Además
Alissa también ira a Francia con nosotros- no pude evitarlo me levante y
observe a Isaac, estaba loco si pensaba que yo iría con esa niña ligándose a mi
novio todo el camino.
- - No
hablaras enserio- pude ver la sonrisa de idiota que tenia e hice un esfuerzo
sobre-humano por no reventarla contra algo y demostrarle de una vez que era el
ángel Gabriel.
Sentí las manos
de Dustan rodear mis caderas y hacerme sentar sobre sus rodillas.
- - Celosa?- pregunto divertido en un tono tan bajo que si
no hubiese estado cerca de mi oído no lo hubiera escuchado. “Ni lo menciones,
esa niña no te quita la vista de encima, pero como veo que te diviertes tanto,
anda ve y síguele el juego, no te detengo” pensé sabiendo que estaba
escuchándome, aunque lo cierto era que ni yo misma me creia lo que decía.
Me volví a sentar junto a el mas porque
necesitaba moverme que porque quisiera dejarle la vista libre a esa estúpida.
- - Como
decía, Alissa también ira a Forest Wood, que por cierto así es como se llama la
escuela dado que esta en medio de un bosque, y no les diré mas sobre la
historia porque les arruinaría su primera clase – dijo Isaac quien no dejaba de
moverse por toda la habitación y me tenia mareada .
- - De
acuerdo quien se encargara entonces de atender a mis animales?- pregunte
observando a Elicxia y Alejandro
- - Seré
yo- Alejandro se levanto y yo lo hice
también, necesitaba mostrarle como debía de cuidar de cada animal e especifico
aunque yo ya había hecho una lista de cuidados animales y numero de corrales.
Además de que
quería algo de aire, la tención en la habitación había ido cada vez en
elevación. Salí de la casa junto con Alejandro haciendo un esfuerzo por no
darle de patadas a Alissa, esa niña no llevaba ni una hora en mi casa y ya lo
odiaba, bueno mas bien era algo así como, no te metas con mi novio, aunque me
sorprendía que fuera tan celosa.
- - Señorita
le vuelvo a pedir disculpas por el comportamiento de mi hija- comenzó Alejandro
mientras entrabamos a los establos
- - No
te preocupes, en todo caso no tienes culpa de su comportamiento.- luego de eso comencé a mostrarle los
caballos, burros y cabras, le explique el protocolo para las crías de cabras y
para la del potrillo, igual y le dije que había dos yeguas embarazadas y que
debía de estar al pendiente
Cuando pasamos
al área donde estaban las vacas le explique como funcionaba el sistema de abono
y que tenia que dejarlas salir a pastar amenos una vez al día en el terreno
predeterminado para ello. Le explique el sistema de los cerdos que no era muy
complicado y preste suma importancia al sistema de maíz, le dije que los
agricultores vendrían y que al ellos irse debía esperar dos meses ni mas ni
menos para volver a utilizar la tierra para la próxima cosecha.
- - Quien
se encargaba de todo esto antes?- pregunto aquel señor observándome con
aquellos ojos que parecían de sabio y a la vez te elevan la sangre
- - Lo
hacia yo, ahora si me disculpa- Salí de allí antes de que comenzara con
preguntas o cosas parecidas a la lastima.
Al entrar
encontré a Alissa sentada en unas de las sillas del comedor junto a su madre y
a Isaac haciendo algo de café.
- - Donde
esta Dustan?-pregunte al no verlo
- - A
ido a buscar la camioneta- contesto Isaac
- - Quieres
algo de café?
- - No,
gracias.
- - Le
esperare en el porche- Salí de la cocina, agarre como pude mis maletas y me
senté en uno de los sillones del porche, Dustan se bajo y comenzó a ayudarme.
- - Dustan
por favor dime que esa niña no se quedara en el mismo lugar que nosotros hasta
el lunes- me observo algo confundido.
- - Si
a lo que refieres es a que si Alissa se quedara con nosotros hasta que sea el
lunes y tengan que presentarse en la escuela, no sabría decirte, Charice quiero
que entiendas que yo ni siquiera sabia que Alissa iría también, pero su madre
es una vieja amiga y no he podido decirle que no.- Comenzó a guardar las maleta
y yo solo le seguía como un rabo.
- - Ella
tiene algo sospechoso Dustan, y no es solo el hecho de que no te quita la
vista, realmente algo anda mal con esa chica, por cierto tu y Yo tenemos que
hablar, y bastante así que procura que no se quede en el mismo piso o casa que
nosotros, porque me controle allá adentro por sus padres pero te juro que la
voy a sacar de dudas sobre si soy o no el ángel Gabriel.- Dustan me observo
algo divertido anque parecía mas por apariencia, algo me decía que no le
gustaba mucho la idea de tener que hablar de todo lo que no había querido
explicarme o definir con claridad, y estaba apunto de decir algo cuando
Elicxia, Alejandro, Isaac y Alissa salieron y le interrumpieron.
- - Estoy
lista, podemos irnos cuando quieran- Rodee los ojos y mientras Isaac guardaba su equipaje junto con el de Alissa,
esta agarró del brazo a Dustan, y Yo no pude evitarlo, además era algo pequeño,
apreté mentalmente su mano hasta que la aparto, estaba frita, y por su bien que
no le tocara junto a mi en el vuelo o junto a Dustan porque era capaz de
provocarle retorcijones durante todo el camino, agarre a Dustan de la mano,
quien me observo divertido “no te rías porque tu y yo tenemos que hablar” Rayos
como me había convertido en alguien celosa?
Que intriga! Me encanta este capítulo y como se pone de celosa!! :)
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