Memorias nuevas tan complicadas como los sentimientos.
Estuvimos todo el camino en silencio hasta el portón de la casa de Conie, me había tomado por loca, pero no podía dejar las cosas a mitad, no era como si estuviese lo suficientemente loca como para ir a un psicriatico “promete que no le dirás nada a mama, no quiero que me prohíba juntarme contigo” me observo a la vez que Pedro el chofer de la casa nos ayudaba con los paquetes mientras nos bajábamos del auto.
- No tenia intención de hacerlo de cualquier modo- me sonrió y observo a Pedro
- Pedro lleva los paquetes a mi habitación, sabes donde esta mama?
- Señorita, la señora Emma esta en el despacho arreglando unos papeles
- Y papa no a llegado?
- No debe de estar en la empresa- el chico de no mas de veintitantos observo a Conie y volvió luego la vista hacia el pasillo haciendo le señas a otro de los empleados para que viniera a ayudarle con los paquetes.
- Gracias Pedro puedes retirarte- el otro chico apareció tomando la mitad de los bolso y comenzaron a subir las escaleras.
- Iré a hablar con mama, creo que no quieres escuchar el sermón que me dará por haberme pasado por unos quinientos dólares así que…
- No te preocupes Conie iré a saludar a Marian- le sonreí y comencé a caminar hacia la cocina.
Los padre de Conie eran una de las personas mas influyentes en Arizona, la madre de Conie tenia un bufete de abogados y el padre era dueño de una empresa de cruceros, pero ellos eran las personas mas humildes con una gran cantidad de dinero en el banco. Conie era del tipo de chica que no le importaba cuan ricos eran sus padres hasta que tomaba en cuenta la ropa. Llegue a la cocina donde estaba Marian una gentil ancianita que era el ama de llaves pero que hacia uno de los mejores pasteles de Arizona.
Camine de puntitas aprovechando que estaba de espaldas y tapándole los ojos con mis manos,
- Peter, no, son manos de- dijo tanteando mis dedos luego mis muñecas- Charice- suspire y me aparte de ella para que se volteara.
- Hola Marian- dije dándole un abrazo
- Niña Charice, se quedara hoy aquí?
- Si Marian, me quedare hasta mañana- dije apartándome de la pequeña anciana y sentándome sobre la mesa que había en medio de la gran cocina.
- Entonces te preparare un pastel de zanahoria para que te lo lleves mañana.
- Gracias- dije acomodando la mochila de la escuela a un lado y la de la ropa al otro cuando observe entrar a Pedro y a José directo hacia el refrigerador, los chicos debían tener la misma edad y bueno eran muy apuestos, Pedro tenia el cabello rubio y ojos color caramelo y José de un color marón con tonos rojizos y ojos verdes, sin mencionar que ambos tenia un excelente físico.
- Señorita Charice, que pensaría usted de una piscina a mitad de la sala- pregunto José observándome mientras se llevaba un baso de jugo a los labios
- Bueno diría que es imposible, además del enorme charco que se crearía- comencé a bajarme de la mesa tomando las mochilas.
- Porque preguntas?
- Es que se puso a ver un programa de televisión de casas y salía una en la que tenían una enorme piscina en la mitad de la sala- dijo Pedro destapando una de las ollas que estaba en la estufa.
- Pues me lamento por las personas encargadas de la limpieza- dijo Marian palmando la mano de Peter haciendo que bajara la tapa de la olla.
- Bueno yo me iré a dormir estoy exhausta- dije comenzando a caminar fuera de la cocina.
Al entrar en la habitación de Conie solté la mochila de los libros y entre con la otra al baño, todo en esta casa era realmente bonito, pero ya me había acostumbrado a estar aquí de vez en cuando así que ya no me fijaba tanto en las cosas. La primera vez que entre quede perpleja ante tantas cosas pero bueno ya me había acostumbrado.
Luego de colocarme la sudadera y los pantalones de ejercitarme me cepille los dientes y el cabello, recogí todo y lo empuje dentro de la mochila. Cuando salí Conie estaba sentada en el suelo pintándose las uñas de un color entre el naranja y el rojo.
-Ya guarde mi ropa- dijo señalando hacia los bolsos que estaban junto a ella, los cuales eran míos.
Camine hasta su armario donde las puertas estaban de par en par abiertas, observe dentro y bueno las bolsas estaban tiradas en el suelo “Conie se que si tu madre ve esto así… quieres que te ayude?” pregunte al ver cuan difícil se le hacia pintarse las uñas sin embarrarse.
- Te lo agradecería- dijo levantando el frasco de manicura hacia mi.
Lo agarre y me senté en el suelo frente a ella. No tenia nada que decir así que comencé a pintarle las uñas , de verdad había metido la pata, estaba loca al pensar que ella iba a entender. Debía guardármelo hasta que no pudiera mas, tendría que comenzar a hacer algún diario o algo. Dustan era un buen hombre, sin mencionar lo extrañamente enamorada que estaba de el en tampoco tiempo, es decir es cierto que habíamos vivido vidas anteriores? O solo era algún truco imaginativo de mi cabeza?
- De acuerdo Charice, que pasa?- pregunto Conie al ver lo callada que estaba mientras pintaba sus uñas , coloque el frasco a un lado pensando, me sentía algo rara y bueno le extrañaba por mas que lo tratara de negar realmente extrañaba a Dustan así fuera para que anduviera diciéndome que podía y no podía hacer.
- Me dijiste que no sacara el tema nuevamente- me levante del suelo sacudiendo la parte trasera de mis pantalones y tumbándome en la cama que utilizaba cuando me quedaba. Ella había dejado claro que no quería hablar del tema así que simplemente me callaría y no diría nada hasta que ella quisiera escuchar.
- Es sobre lo de Dustan?
- Escucha Charice, sigo pensando que todo esto es solo producto de tu imaginación y todo, no me malinterpretes de verdad me gustaría creerte pero bueno no me pones las cosas muy fáciles.
- Entonces solo ni lo menciones quieres- dije observándola, entonces supe que igual y se lo diría así que si decidía meterme en un manicomio (y tenia el presentimiento de que no seria así) no me importaba
- pero piensa si para ti es tan difícil aceptarlo imagínate en mi lugar.
- Rayos Conie enserio me gusta Dustan, pero que iba a saber yo que era, como sabría que era un vampiro, como se supone que, que sabría que soy alguna especie de alma que retorna cada cuantos años- palpe unas gotas en mis mejillas, estaba llorando, de verdad estaba cansada de esto porque Dustan no me podía decir el porque de esto el tenia las respuestas y simplemente se negaba a dármelas sin ninguna razón.
- Escucha Charice no se con que te refrieres a lo de alma que retorna, pero vampiro?
- Querida, no quiero sonar como una mala amiga pero enserio, necesitas un psicólogo, no es solo por lo de las alucinaciones, es por todo, amiga me contaste trataste de matarte y eso no es bueno, de verdad eres como mi hermanita y nada mas de pensar que tienes que quedarte con el idiota de tu padrastro…- observe como comenzaba a llorar y bueno me odie por eso, como podía haber conseguido lastimarla. Me arrodille junto a ella abrazándola, no podía decirle nada mas, no podía involucrarla en nada de esto.
- Charice- la puerta se abrió mientras Marian asomaba su cabeza – te están buscando- me seque las lagrimas y me levante del suelo, mientras Conie hacia lo mismo.
- Quien es a esta hora?- pregunto Conie
- Un señor, insistió en que tenia que verte- Conie y yo nos miramos y de pronto su silueta apareció tras Marian ella se volteo y bueno yo me quede espantada que rayos hacia Dustan aquí?.
- Señor le dije que no podía pasar- Marian se volteo pero el ya la había hipnotizado
- Que hace usted aquí esta en propiedad privada y…- Dustan dio un paso demasiado rápido como para poder verlo y quedo frente a Conie observándola a los ojos.
- Dustan ni se te ocurra hacerlo- me atravesé entre ella y el.
- Nos vamos- dijo observándome, estaba apretando los dientes y se veía la clara amenaza en cada línea de su rostro.
Observe a Conie temblar mientras me observaba con los ojos tan abiertos como platos y mascullaba un "No lo hagas" en sus labios, estaba segura que luego de esto me creería.
- Tu ganas, pero no les hagas daño- aparto la mirada de Conie y me miro de manera muy intensa era como si quisiera estrangularme, trague el nudo que tenia en la garganta- por favor solo, déjalos fuera de esto.
- Como quieras- su voz estaba áspera y fría, y realmente me asusto parecía la voz de un espectro, tape con ambas manos mi rostro estaba temblando, sentí una breve brisa y cuando espié entre mis dedos estaba sentada en el asiento del pasajero del jeep de Dustan. Trepe mis pies en el asiento rodeando la rodillas y enterando el rostro.
Porque rayos me sentía tan mal? Sentía como si todo lo que hacia estaba mal y por mas que lo intentaba terminaba fallando, debían de ser cerca de las una y yo solo quería dormir así que cerré lo ojos solo para descansar la vista, consiente de que estaba reamente enojado y bueno yo también lo estaba pero no quería hablar.
Sentí cuando el auto se detuvo en la granja, no tenia zapatos puestos pero me importo muy poco así que abrí de un portazo la puerta del auto y camine hasta la entrada. Entre pero cuando comencé a subir las escaleras agarró mi muñeca “no vuelvas a hacer esto Charice” le observe y no había expresión en su rostro solo las líneas de coraje en su frente. Me mordí la lengua sintiendo las lagrimas arder en mi garganta, como había pasado esto?, como se suponía que lo amara cuando era obvio que nos lastimábamos tanto el uno al otro.
- Algo mas- dije imitando su tono de indiferencia, soltó mi mano y me dejo subir, entonces fue cuando empezaron a salir las lagrimas sin cesar, cerré la puerta sentándome junto a ella.
Le amaba de verdad, pero era tan masoquista amor que dolía, rodie mis rodillas enterando el rostro, dejando que las lagrimas salieran hasta que pensé que ya no quedaban mas, su voz había sido demasiado fría demasiado cortante, limpie la cortina de lagrimas en mi rostro y observe hacia mi cama “deberías dormir” no sabia que rayo asía allí pero quería que se largara.
- Estas contento?- le pregunte levantándome
- Espero que lo estés porque yo no lloro con facilidad- me observo desorientado
- Yo no quise hacerte llorar- ni siquiera me moleste en observarle
- Claro que si es lo único que haces, solo consigues lastimarme- di un salto repentino, aterrada, cuando quedo frente a mi con ambos brazos junto a mi cabeza, aprisionándome contra la pared.
- No puedes decir cosa igual- estaba mostrando sus colmillos enojado y me pareció visualizar unas pequeñas venas rojas alrededor de sus ojos y boca. Termine por asustarme.
- Claro que puedo, me estas asustando- sentía el corazón galopar a gran velocidad y los pulmones increíblemente agitados.
- No es cierto!- pego un puñetazo a la pared junto a mi cabeza haciendo que la pared retumbara y comenzaron a temblarme las piernas, de verdad le había hecho enojar pero estaba aterrada, de pronto aparecieron las venas rojas marcándose aun mas y comprendí por lo tensos que estaban sus labios que estaba tratando de controlarse.
Respire profundo observándole, todos sus músculos estaban increíblemente tensos, tranquilice mi respiración y ya comenzaba a controlar mi corazón cuando quede deslumbrada por la belleza de lo salvaje e indomable que se veía, belleza que no había podido ver con mi anterior estado de pánico.
Observe su entre cejo y trate de alisarlo con uno de mis dedos, me acerque solo un poco a su rostro sabiendo que aun no había controlado toda su furia contra mi, observe los músculos de su barbilla luego los de su garganta y mi dedo fue bajando hasta sus labio increíblemente seductores en aquel estado de tensión.
Presione solo un poco mi boca contra su barbilla dejando besos en cada musculo, pero en cuanto comencé a bajar hacia su garganta sus manos fueron a dar contra la parte trasera de mi sudadera soltando un gruñido en advertencia de su garganta, su piel tenia una extraña pero incomparable esencia, le mordí jugueteando solo un poco, entonces apretó aun mas el agarre pegándome de manera muy bochornosa a su cuerpo “no es seguro que me seduzcas cuando estoy enojado” dijo apretando las ponzoñas agachando el rostro hacia tras, entre mis manos por dentro de su camisa, comencé a sacársela “no crees que es una manera muy eficiente de arreglar las diferencias?” pregunte terminando por quitarle la camisa, comencé a darle besos en el pecho trazando con mis manos sus abdominales.
- Vas a conseguir volverme loco- me quito de un tirón la sudadera rasgándola con ambas manos y bueno en seguida me cubrí.
Estaba temblando y aun así llevo mis manos hasta su cuello rodeando mi cintura, acercandome a el y llevándome hasta la cama. Tomo posesión de mis labios muy exigentemente casi asfixiante entere mis dedos en su cabello se sentía increíblemente sedoso mucho mas saludable que el mío " no puedes seguir siendo tan caprichosa” dijo mientras nos tumbábamos sobre la cama, "vas a seguir regañandome por mi temperamento?" pregunte sabiendo bien que debía de estar mas preocupada por lo que estaba diciendo que por lo que sus manos estaban haciendole a mi cuerpo "ambos sabemos que te encanta" casi salió como un suspiro, no podia creer lo que estaba haciendo esto era impropio de mi nunca me había sentido tan sensual en toda mi vida.
Lanzo un gruñido en advertencia era obvio que no lo admitiría pero sus ojos fijamente posados en mi rostro me decían que estaba en lo correcto. Sus dedos comenzaron a acariciar mi estomago “es la primera vez que tienes de estos” nauseas, es la única palabra que encontraría para describir sus labios sobre mi abdomen. Agarró la cintura de mis pantalones y bueno cerré los ojos no podía hacer nada mas, estaba en un punto demasiado alto coma para retractarme. Tiro de ellos hasta sacármelos “tienes problemas con la ropa interior de noche?” sentí como tomaban color mis mejillas, abrí solo un poco los ojos solo para ver su rostro acercándose al mío, a la vez que sus dedos comenzaba a hacer pequeños círculos en mis caderas provocando una sensación algo extraña no era pasión ni lujuria era como alguna extraña nausea la descarte al instante. Volvió a besarme llevando sus manos hasta mis piernas. Ok ahora si estaba nerviosa, quien diría que mi primera vez seria con un vampiro?
De pronto Dustan se había apartado dando un salto hasta el otro lado de la habitación “que pasa?” pregunte alarmada tratando de incorporarme.
- Hice algo?- pregunte sentándome y cubriéndome con la primera sabana que encontré
- No. No hiciste nada Charice
- Entonces que pasa?- comencé a sentirme algo insegura y vulnerable así que comencé a buscar mi ropa con la mirada.
- Porque no me dijiste que eras virgen?- comenzó a caminar de lado a lado mareándome y entonces cuando me percate de que el no traía nada de ropa puesta exponiendo, bueno lo estaba exponiendo todo muy descaradamente me oblige a bajar la vista al suelo sintiendome muy apenada.
- No pensé que debería- dije avergonzada
- Debías habérmelo dicho- parecía enojado, ok yo era la única incomoda en la habitación y encima se atrevía a enojarse?
- Pues lo lamento si- me levante de la cama agarrando mis pantalones y caminando hacia el armario agarrando una camiseta mientras maniobraba con la sabana para mantenerla a mi alrededor sujeta sin que se me enredara en los pies.
- Siento no cumplir tus expectativas, al parecer te gustan mas las chicas con experiencia- estaba enojada, como se atrevía a hablarme así?
- Primero que nada- tiro de la sabana hasta el suelo y antes de que se me ocurriera taparme había sujetado mis muñecas manteniendolas inmóviles donde estaban- no cumples, superas mis expectativas- sentí las mejillas tomar color así que voltee la mirada hacia la pared lejos de la tentación de mirarle.
- Y segundo- rozo mis labios con los sullos casi como el roce de un petalo haciéndome mirarle fijamente a la cara- no me importa que no tengas experiencia- mostro una ligera sonrisa demasiado rápida como para recordar si había sido real o no- siempre si puedo enseñarte- el aire escapo de mis pulmones por una fracción de segundos ante la repentina excitación que mostraron sus ojos, mordí mi labio para obligarme a regresar a la realidad lejos de mis pensamientos, esto era nuevo y bueno me dejaba llevar muy fácilmente.
- Lo que me molesta es que pude haberte hecho daño y bueno no nos esta permitido a los vampiros hacer estas cosas, quiero decir, no puedo ser el primero Charice.
- Porque no?- pregunte sintiéndome solo un poco mas cómoda.
- Condenaría tu alma al vacío, lo siento debí saberlo, es la primera vez que nos topamos con algo de esta magnitud- se aparto de mi revolviéndose el cabello.
- Como que condenarías mi alma? No entiendo- comencé a tratar de colocarme los pantalones.
- Hace unas cuantas vidas atrás, entre a tu habitación por la ventana, ya que bueno tus padres para esa eran muy religiosos y pulcros y se negaban a que tuvieras algún novio, decían que debías ser monja, porque era tu destino- hizo una mueca, mientras termine de colocarme los pantalones.
- Aunque ellos no sabían que habías sido novia de casi todo el pueblo- ok pensé colocándome la camisa, y le observe enojada, que estas queriendo decir?. Pensé sabiendo muy bien que me estaba leyendo la mente.
- Oye yo solo digo lo que tu me dijiste para esa entonces.
- Continua- dije acomodando mi cabello.
- Entonces, esa noche que entre encontré a un hombre inclinado sobre ti- me sentí muy mal por el, de verdad había sido tan mala y loca en esa vida?
- En realidad el hombre, mas bien se puede decir que era, es tu ángel guardián- de un momento a otro paso una imagen por mi frente algo que solo había pensado en sueños, tenia trece y a Paul se le habían pasado las copas como de costumbre así que corrí hasta el sembrado de maíz y cuando levante la vista había un hombre rubio, tan blanco como las nubes e increíblemente hermoso.
- El fue quien me conto todo incluyendo que debía tener cuidado contigo, me dijo que no siempre podría estar al pendiente de ti que se estaba preparando… que al igual te estaba preparando, no quería dejarte sola y desde entonces cada vez que vuelves me avisa ese fue el trato.
- El trato? Que trato?
- Y porque quería prepararme?- estaba confundida esto enserio me desconcertaba primero me enteraba que existían los vampiros y ahora también los ángeles? Que era lo siguiente? Demonios? O acaso ninfas?
- Dustan hay algo que no me has dicho? Que es?- cuando le observe ya tenia la ropa puesta
- Sabes porque sigo apareciendo verdad? El te dijo y no quieres decirme
- No Alice, no es que no quiera, no puedo y es increíblemente difícil no poder decírtelo y mas en esta circunstancia.
- Lo jure Alice, y no fue solo un juramento jure que no diría nada, se lo jure a un ángel con demasiado poder, no puedo romper la promesa.
- De acuerdo si tu no lo haces lo hare yo- me amare el cabello con una liga y comencé a salir cuando me agaro por la muñeca.
- ¿Adonde iras?- me voltee sabiendo que quería algo de tiempo para poder pensar ó mas bien iría directo a el sembrado de maíz a buscar a mi supuesto ángel guardián.
-Charice, iré contigo- le sonreí, tengo que hacer esto sola. El pensamiento paso automáticamente por mi cabeza sabia que estaba leyendo mi mente, me pare en la punta de mis pies y mi intención era besarle en la comisura de los labios pero aun se podia sentir la increíble tensión entre nosotros, me retuvo lo que debieron ser solo unos segundos pero que me parecieron minutos haciendome perder el habla y que me temblaran las piernas.
- Si te nesecito, prometo llamarte- dije casi sofocada cuando logre apartarme de sus labios, mientras sostenía su mirada.
Soltó mi mano y comencé a bajar las escaleras. Cuando ya estaba en la puerta de la cocina fue que me percate que no traía mis zapatos. Escuche una aclaración de garganta "observe que no te habías puesto zapatos" quedo a mi lado pasandome unas pantuflas color azul zafiro las cuales no tenia ni idea de donde habian salido, le observe por el rabillo colocandome las pantuflas "estas segura de que quieres que me quede?"
-Esperame aquí- dije saliendo.
Pase por los cobertizos y encendí la luz para poder verificar los animales, luego por los corales para observar al ganado y por ultimo hacia el sembrado de maíz. Debería comenzar a llamar a los trabajadres para la cosecha antes de que se perdiera por el invierno y bueno, tenia que ser sincera, en lo ultimo que mi mente quería pensar era en la cosecha, porque bueno, quien rayos diría que todo esto era real?
Y demonios, no conseguía sacarme ni por un minuto a Dustan de la cabeza. Yo obviamente había estudiado salud y bueno se podría decir que fui obligada a pasar toda mi etapa de adolescente viendo a hombres desnudos y borrachos en mi sala igual y había olvidado cuantas veces había dormido con almohadas cubriendo mis oídos por los ruidos y golpes que sonaban contra mi pared provenientes del cuarto de Paul,inclusive literalmente había sido obligada a ver cuando Paul me ordenaba quedarme en la sala para atender a sus invitados, aunque lograba conseguir escaparme luego de la quinta ronda de cervezas, pero no podia comparar nada de eso con Dustan el, bueno era todo músculos y poder algo así como un adonis reencarnado en el cuerpo de un vampiro sexy, Rayos, pensé , Si estaba leyendo mi mente y estaba casi segura de que así era esperaba que tuviera la decencia de no mencionar nada "me escuchastes?" dije medio en broma medio enserio casi como un siseo mientras seguía caminando entre los lotes buscando a mi supuesto Angel guardián, esto explicaba el hecho de que siempre me sentía segura allí y deverdad tenia que hablar con el, que me explicara todo este revoltijo de vida porque me volvería loca si no lo hacia.
-Estas buscando a alguien- salte de sorpresa al toparme de frente con Gus, pero que hacia el aquí?
-Rayos Gus me has dado un buen susto, que es lo que estas haciendo aquí?
-Acudir a tu llamado- observe como me sonreía y bueno debía estar loco porque yo no le había llamado. Voltee la mirada hacia atrás solo un instante para observar hacia las luces encendidas de la casa y luego devuelta.
Salte unos tres pasos hacia atrás con el aire atorado en los pulmones "que demonios..." sisee entre dientes, Gus ya no estaba frente a mi en cambio estaba el hombre rubio que había aparecido en mi mente.
-Charice- su voz era clara y muy armoniosa, trate de decir aunque fuera un hola pero no salió nada de mi boca solo mis labios tratando de hablar.
-Me has llamado y creo que es hora de aclarar unas cuantas dudas
-Que rayos has hecho con Gus?- pregunte forzando a el aire a salir de los pulmones algo reacia a saber la respuesta.
-Gus solo era una cascara, mi nombre es Abaddon también conocido como el destructor, pero ese es solo el nombre que utilizan los mortales para llamarme- trage el nudo de mi garganta ¿Tenia un angel guardián al que le decían el destructor? debía de tener una muy mala suerte.
-En realidad soy mas tu guardián mentor como le quieras decir- me lleve instintivamente la mano al cuello.
-Se supone que debo preparte para lo que se avecina.
-Espera, para ser exactos que es lo que se avecina?- curvo una sonrisa y para mi sorpresa no se veia nada malévolo.
-Y como es eso de que Gus era solo una cascara, le conozco desde...- levanto una ceja y me encontre con la mera sorpresa de que no recordaba desde cuando le conocia,para ser sincera nisiquera sabia como mi madre le había conocido- Bueno no puedo recordar pero recuerdo que era amigo de mi madre y...- paso una mano frente a mis ojos como si estuviera despejando mi mente.
Sentí algo diferente algún músculo o ligamento en mi cerebro tomando lugar. Apareció un recuerdo algo solamente leve, debía tener unos dos o tres años, estaban tocando a la puerta y papa fue a abrir levantandose del suelo donde estaba sentado frente a mi jugando con algún tipo de juguete. Mama me tomo en brazos y fue tras el, me afere a su cuello para no caerme. En la puerta había un hombre con un sombrero que le cubría el rostro, estaba lloviendo afuera y traía un paraguas.
-Buenas noches- hacia tanto que no escuchaba la voz de papa y aunque estaba consiente de que era un recuerdo no podia evitar que la sensación de vértigo me inundara.
- buenas noches, mi nombre es Isaac y tengo un mensaje que darles- para cuando trate de espiar bajo el sombrero ya había levantado el rostro mostrando unos impactantes ojos azules cabellera rubia y una tez increíblemente blanca.
El hombre era sin duda mi guardián y bueno ahora recordaba como le había conocido, de alguna manera salí de ese recuerdo y entre a otros o mas bien comencé a ver trozos de otros. Estos eran mas bien cuando papa ya había fayecido, Isaac no había vuelto según los recuerdos, hasta que paso uno y enseguida se me ilumino la mente recordaba haberle visto en la boda de mama y bueno para esa entonces me parecía conocido, como si le hubiese visto en algún otro lugar, ahora me parecía lógico pero para esa me parecía raro, demaciado raro porque no creía haberle visto en algún otro lugar.
Salí de ese pensamiento aturdida hasta la realidad, Isaac estaba aun frente a mi con la mirada atenta a mi rostro.
- Entonces, puedes decirme porque es que recuerdo todo eso ahora así nada mas como si fuera nada?- no entendía nada y bueno se suponía que lo conocía sentía que lo conocía , pero no sabia definir el otro sentimiento, era una mezcla de curiosidad y miedo, curiosidad a lo desconocido y miedo por que algo me decía que la respuesta no me gustaría.
- Esa parte nunca la entendí Charice, según mi teoría tu mente a bloqueado todos los pensamientos con los que no pudo lidiar como el que tengo que decirte y por lo que observo es el que no debería decirte ya que tu nisiquera lo recordastes cuando ayude a tu mente a recordar- torció una sonrisa, casi como una mueca de incredulidad. No entendía lo que estaba diciendo ¿Como que no debería decirme lo que tiene que decir? Para mi era como si se estuviera tratando de explicar y enredando en el camino, a no ser que...
- Es la razón por la cual sigo volviendo cierto, esta en mi mente pero aun así no lo recuerdo- volvió a sonreír
-Tu padre tenia razón eres una chica muy inteligente
- Entonces si esta en mi mente porque no lo puedo recordar ¿Tan malo es?
-En realidad Charice deberíamos ir a la casa esto es algo que se debe decir con calma y cuando estés sentada- solo consigio asustarme mas- ademas algo me dice que Dustan debe estar apunto de salir a asegurarse de que todo esta en orden.
Cinco minutos mas tarde estaba sentada en uno de los bonitos sillones de mama con las piernas encogidas una taza de té en mis manos y dos pares de hermosos ojos observandome aunque debo admitir que los únicos en los que realmente me perdía eran en los pozos negroazulados de Dustan.
-Y bien- di un ultimo sorbo del te de jengibre y coloque la taza en el suelo- ahora me dirán porque es que sigo apareciendo?- le observe a ambos esperando que alguno me contestara
-Debo llamar a algún otro Angel para que me conteste?
- En realidad yo puedo explicarlo todo- dijo Isaac captando mi atención.
-Veras hubo un tiempo en el que dios considero realmente el Apocalipsis- Ok que clase de broma estaba tramando.
- Los hombres estaban en una guerra realmente destructiva, los angeles guardianes perdieron todo tipo de efecto en sus protegidos haciendo que estos renunciaran a ellos aunque algunos nos pusimos del bando de los humanos- observe como decía la palabra "nos" no podia imaginados semejante evento.
- Tratamos de hacerle entender a dios que todo eso del Apocalipsis solo lograría revelar a los humanaos mas de lo que ya estaban de manera que muchos se unieran a Lucifer- observe como Dustan bajaba la mirada por un segundo y Isaac parecía no querer entrar demaciado en ese tema lo que me hizo preguntarme que era exacto eso de "unirse a Lucifer" lo ignore solo por ahora tratando de entender una cosa a la vez.
- Se llego a la conclusión entonces que deberían crear almas puras, angeles cuyas mentes y cuerpos fueran solo para el servicio del bien, se crearon aproximadamente quince de estos angeles y entre ellos estaban los grandes como Migel y Gabriel un dia el Serafín de Lucifer enviado por el simplemente se robo a Gabriel- Ok aquí si me había confundido así que tuve que preguntar.
- Perdona si pregunto pero, como rayos se roban a un Angel? quiero decir no se supone que son poderosos y todo eso?- ellos se observaron entre si un segundo y luego me observaron a mi.
-En realidad, los angeles fueron solo reprimidos en cuerpo de niños para que crecieran y fueran desarrollando todos sus poderes y habilidades a la vez, así que cuando Lucifer se entero que estaban estas almas en el mundo solo envió a un Serafín suyo para que se robara a Gabriel quien seria el Angel que comandaría en caso de una guerra contra el infierno, Gabriel era solo un bebe de dos meses cuando fue robado.
-Ok entonces aque viene todo esto?, quiero decir que es lo que tengo yo que ver en esto?
- Veras como te dije los angeles deberían mantenerse puros sin ningún tipo de alteración en sus mentes o cuerpos.
- Pero como mantenerse así creciendo lejos de los demás mentores y los otros niños? Entonces se llego al acuerdo de que si alguna vez regresaba luego de la muerte siendo aun enteramente puro de cuerpo y alma nos rebelaríamos contra Lucifer y todos sus serafines para acabar con la maldad del mundo- observe a Dustan de manera ausente como si por alguna razón sintiera que esto era solo la mitad de la información.
- Charice la razón por la que sigues volviendo y la misma por la que lo seguirás haciendo a menos que decidas romper con este circulo es que tu eres Gabriel- se me atasco el aire en los pulmones de la sorpresa y comence a marearme del shok o esto era una muy mala broma o era una realidad muy impactante enseguida Dustan estaba a mi lado rodeandome con sus brazos.
- Respira- comenzó a decirme pero no le entendí lo siguiente porque el pitido en mis oídos subió unos ochenta grados mas alto, estaba en shok quiero decir esto era una broma yo no podia ser Gabriel nisiquiera estaba segura de cuan grande o pequeña era mi fe en dios como rayos hiba a ser un Angel?
Comencé a sentir la falta de aire como desesperante, Dustan tomo mi rostro entre sus manos y me observo directo a los ojos me encontraba mas que fascinada por la manera en la que me observaba absorbiendo en su mirada "Vas a respirar, inhala y exala normalmente" sostuvo mi mirada y para cuando me percate estaba respirando nuevamente aunque segia con el pánico en la garganta "Creo que es todo por hoy Isaac" debió de haber volteado la mirada hacia Isaac porque en un instante no estaba observando sus ojos aunque estaba medio en shok observando muy ausentemente hacia el pasillo.
- Charice- sentí a Dustan agitarme por los hombros casi sin ejercer nada de fuerza, aun no lo podia creer estaba a punto de la histeria, yo no podia ser el Angel Gabriel era mujer para empezar ademas de que se suponía era quien llevaba a todo un ejercito de angeles, esto era una broma de muy mal gusto que de seguro me sacaría canas verdes dentro de unos años.
-Escuchame Charice tienes que calmarte no puedes ceder al pánico tan fácilmente, esa no es la Alice que yo conozco.
- Esto es una broma cierto- dije casi ahogada con las palabras.
- Me acaban de decir que soy el Angel Gabriel y tu quieres que no seda al pánico?- solte una risa nerviosa.
- Puedes ceder a todo el pánico que quieras pero justo ahora nesecito que te tranquilices- respire hondo tratando de hacer lo que el me decía y no echarme a llorar de pura confusión tal como estaba a punto de hacer.
-Escuchame Charice, nesecito que seas fuerte porque lo que esta por venir no será muy fácil que digamos, tendremos que ir y sacarte del instituto e irnos para francia- Ok ahora si me asfixie.
-Como?- dije luego de toser por segunda vez
-No estas hablando en serio?- pregunte observandole y era obvio que hablaba muy en serio.
-Ni siquiera puedo salir de casa sin que Paul me de una golpiza y tu quieres que me mude a Francia?- se me llenaron los ojos de lagrimas, estaba loco no podia hacer tremenda estupidez.
- Ya no tienes que rendirle cuentas a Paul- sostuvo mi rostro buscando mi mirada y cuando me percate lo afligido que parecía respire hondo- Charice de ahora en adelante no tendras que preocuparte por nada, lo que necesites te lo daré yo o Isaac quien se encargara de entrenarte.
- Pero...- no sabia que decir ni siquiera podia terminar de registrar una cosa y ya tenia veinte en el archivero contiguo.
- La granja que se supone que aré con ella?
- No se la dejare a Paul, Dustan es lo unico que nos dejo mi padre y aunque mi madre se caso con Paul sigue siendo mía, no puedo simplemente desaparecer sin despedirme de Conie o dejar la granja a manos de Paul, no puedo Dustan.
- Se que no y por eso Isaac hizo unos papeleos para poder sacar a Paul de la granja y de tu vida, pero lo que realmente debería de preocuparnos es en como le aremos para ocultarte- mostró una sonrisa haciendo que me relajara un poco.
- Como que para ocultarme? No vamos a estar en Francia?- ahora que lo pensaban con mas calma no era tan mala idea, a quien no le gustaría ir a Francia con el chico que le gusta?
- La granja la dejaremos a cargo de unos capataces a quienes les tengo mucho aprecio- parecía todo tan bien planeado, pero habían varias cosas que yo sabia debía de pensar con calma esto no lo podia tomar a la ligera y sabia que debía de terminar mis estudios primero que nada.
Beso mi frente y se levanto del sillón "Debo ir a casar, las actividades nocturnas siempre me han dejado algo exausto" mostró una ligera sonrisa y sentí el color apoderarse de mi cuerpo.
Sostuvo mi mirada solo unos segundos mas y salió, en seguida me llego la interrogante de ¿que se alimentaba Dustan? mataba personas o solo las utilizaba como un restaurante de comida rápida? la verdad era que aunque no quería saber la respuesta estaba realmente espantada de que fuera cualquiera de las anteriores.
Eran casi las cinco de la madrugada y comenzaba a tener hambre así que me levante del sillón y camine hasta el refrigerador donde encontré el Pae que Dustan me había preparado, me serví una buena porción con jugo de uva y como comenzaba a hacer calor y no había nadie mas en la casa hice un nudo en mi camiseta subiendolo hasta mi torso trence mi cabello en una muy larga trenza francesa y comencé a comer disfrutando del delicioso Pae.
Cuando termine y comencé a fregar los trastes no pude evitar preguntarme que era eso de unirse a Lucifer y porque ninguno de ellos había parecido tener interés en explicarme eso. Pero lo que si segia dando me vueltas y vueltas en la cabeza era que ellos daban por hecho que yo quería ser el Angel Gabriel y la verdad era que no me gustaba mucho esa idea, bastante tenia con ser Charice como para tener que ser alguien mas.
Comencé a recoger la cocina pasando algún trapo húmedo pero bueno aunque trate de buscar algo que limpiar todo estaba realmente limpio incluso las escaleras estaban pulidas. Respire algo preocupada dándole espacio por primera vez a la idea de ir a Francia, siempre había querido ir desde que tengo memoria para ver la torre ifel y todo esos hermosos lugares de los que siempre había leído en mis clases de historia (quien no quisiese ir a Italia estaba realmente demente).
Fui al despacho que antes era de papa para enviar un email a la agencia que nos enviaba los agricultores para recoger la cosecha, pero me encontré con una nota adesiva amarilla en la que se distinga la caligrafía de Dustan y decía:
50 Agricultores
Hora- 7:00 am
Dia- Sábado
Di por hecho qu igual y había dejado todo el papeleo en orden así que comencé a ojear los viejos libros de papa cuando encontré por accidente el álbum de boda de mis padres, sabia que mama lo había escondido en algún sitio y bueno no era como si Paul se acercara a alguno de estos libros así que me sentí realmente feliz de que mama lo hubiese guardado allí.
Me senté en uno de los sillones de la esquina de la habitación a ojear el álbum una vez tras otra tratando de recordarías de esa manera tan feliz que proyectaban en las fotos y no en los rostro que había visto por ultima vez, como cuando papa se despidió aquella mañana en la puerta para nunca volver o la noche que me cole en el hospital para observar a mama y sostener su mano mientras exhalaba su ultimo aliento. En definitiva esos eran rostros muy difíciles de borrar así que lo intente una y otra y otra vez hasta que me invadió el sueño y aunque trate de luchar contra el sabiendo que ya debería de estar preparandome para el instituto igual y me venció.
- Alice- no sabia si era un sueño o solo si deverdad me había quedado dormida.
-Charice- sentí el aliento de Dustan en mi cuello- Podría llevarte hasta tu cama pero, nos harías un gran favor si utilizaras esas dos hermosas piernas tuyas- abrí uno de mis ojos percatandome de la situación.
Me había quedado dormida y al parecer Dustan había vuelto encontrandome dormida.
- Que hora es- pregunte pasando por alto el tono incleiblemente seductor que estaba utilizando y lo que su respiración le hacia a mi pulso.
-Son las siete de la mañana- dijo comenzando a morder mi cuello
-Porque no me despertastes antes?- pregunte tratando de levantarme pero no me lo permitió porque coloco la palma de su mano abierta en mi abdomen que por cierto todavía estaba descubierto.
-No debes de ir mas al instituto aregle los papeles para la transferencia a Francia- sus dedos comenzaban a hacerme cosquillas así que no pude evitar retorcerme.
-No, no crees que debería almenos... pasar el ultimo dia en la escuela?- pregunte haciendo pausas mientras tomaba aire ya que su mano segia subiendo y sus dientes arañaba mi oreja, tome aliento ruidosamente sabia que no llegaría lejos por lo que no me esforcé en apartarlo.
-No. Creo que debería estar aquí para cuando Isaac traiga los papeles- comenzó deshacer el nudo de la camiseta y cuando logro acerlo dijo:
- Creo que tendremos que enseñarte a usar algo mas que sudaderas y pantalones de ejercitarse- acomodo mi camisa estirandola deteniendose antes para acariciar por unos segundos mi estomago- También necesitas aprender a usar ropa interior- sentí el estomago arrugararse junto a el increíble tono encolerizado que debían de tener mis mejillas, y sus dientes mordiendo solo un poco mas fuerte en mi oreja susurrando- Solo cuando aiga otro hombre en la casa- se endereso alejandose de mi por detras del sillón dejandome real y literalmente con el aire atascado en la garganta.
- Quieres ir a cambiarte, te hare algo de desayunar
-En realidad, no tengo hambre, pero en definitiva te tomare la palabra e ire a cambiarme- dije comenzando a levantarme, si eso era justo lo que nesecitaba, me dije, tome el album el cual parecia haberse caido al suelo.
Le pase por el lado, derecho hacia las escaleras. Al entrar en mi habitacion coloque el álbum en el cajón de la mesita de noche junto a mi cama.
Me sentía relajada esa mañana así que me permití tomar un largo baño lavandome el cabello y hacer con calma la simple tarea de vestirme y hacerme un par de trenzas francesas. Me vestí con una sudadera y unos viejos pantalones de ejercitarse.
Comenze a bajar las escaleras descalza tenia planeado ir a los cobertizos a alimentar a los animales, hacerme cargo de la limpieza, pasar algún que otro rato con las cría de cabra cosa que nesecitaba hacer, pero realmente tenia en mi lista montar a caballo no lo había hecho desde hacia tanto tiempo que creo que las sillas estaban algo polvorientas.
Llege hasta la cocina buscando a Dustan pero no le encontré así que decidí ir a el salón e igual no estaba, deacuerdo la oficina, pensé, entre a la oficina y me sentí algo rara al entra de puntas pero igual y no estaba allí.
Di un respingo que pensé sonó mas como un bufido que otra cosa, así que me encontré caminando a la habitación de huéspedes, se que debía tocar pero bueno realmente no me paso por la mente hacerlo o amenos no sentía que debiera hacerlo (algo extraño y muy muy incorrecto en mi persona).
Entre y bueno no estaba así que me pregunte donde podia haber hido. Rayos realmente quería pasar algún rato con el antes de que todo se volviera realmente confuso.
Suspire y hubiese subido a mi habitación si no fuese por el hecho de que escuche la ducha del cuarto de baño en la habitación ¿Era posible que los vampiros nesecitaran bañarse?.
- Dustan?- toque la puerta esta vez.
- Salgo enseguida- me aleje de la puerta y me senté en la cama, tenia que preguntarle sobre los agricultores y las personas que dejaría a cargo de mi granja.
- Alice?
- Si?
- Podrías pasarme los pantalones?, están junto a ti- observe a mi lado y si estaban junto a mi, los tome y me parecio irónico, yo ya le había visto sin nada de ropa porque ponerse personales aunque....
- Tienes razón porque ponerse prsonales?- salió del baño con, bueno no tenia absolutamente nada ademas de las gotas chorreando por todo su cabello y cuerpo, suspire tratando de controlar mi respiración, pulso y de paso mi muy desviada vista que no dejaba de mirarle de arriba a bajo.
Voltee mi cabeza hacia la puerta dando por hecho que no podia dejar de mirarle y le tendí el pantalón.
- Pensé que no querías ser demaciado personal- tomo el pantalón y luego de un segundo me había levantado en el aire, mi respiración se corto y cuando me di cuenta me había levantado justo por encima de su cabeza, agarre con fuerza sus manos sintiendo su húmeda piel.
- Si dejaras de escuchar lo que pienso seria maravilloso- ahogue un grito cuando hizo ademan de dejarme caer.
Nuestros rostros estaban de frente o mas especifico el mío estaba a unas pulgadas sobre el suyo, y se me hacia muy difícil dejar de pensar en sus labios, el rubor tuvo que haberme cubierto porque me sentía realmente caliente, sonrió de manera muy abierta y despreocupada mostrandome sus colmillos, apretó su agare un poco mas en mi cintura y me bajo.
- Querías preguntarme algo?
- Ah.., si quería preguntarte acerca de los agricultores
- Ya resolví lo de los agricultore Charice- me observo algo exasperado mientras secaba su cabello con una toalla.
- Bueno y de que agencia les has contratado?- tenia que saber, porque habían unas cuantas que siempre nos hacían precios por eso de conocer a mi familia y bla, bla, bla.
- Enserio Charice?- lanzo la toalla a la cama, le observe obviamente disgustada, tome la toalla y la tendí en la silla del escritorio.
- Que?
- Vas a decirme como manejar los negocios?- su voz era algo irónica pero y igula y tenia un lado de diversión en ella sin mencionar la picorra sonrisa que me lanzo y ese truco con una ceja que porcierto nunca me había salido.
- Oh lo siento, señor, si he lastimado su ego, pero aunque el idiota de Paul diga que a sido el, la mayoria de estos últimos años soy yo quien se encarga de esas cosas- le sonreí no muy segura de cual seria su reacción.
- Y por lo que veo no es de lo unico que has estado ocupada estos últimos años- su sonrisa esta vez se vio mas forzada, y comprendí lo que decía, Ok tal vez yo no era la chica mas arreglada y preocupada por su aspecto sinmencionar mis manos.
Baje la vista y enseguida estuvo frente a mi "sabes que realmente no me importa si te gusta vestiste como un niño" Deacuerdo tenia que mirarlo ¿Un niño, realmente me había dicho niño?. Bien estaba segura de que un niño no sabia besarle como yo sabia que le hacia perder la cabeza (aunque quien realmente había besado de manera profunda había sido única y exclusivamente a el), alce mi rostro y estoy segura que le tomo por sorpresa cuando le bese, enserio un beso realmente profundo algo así como un "French Kisses", di un pequeño golpecito con mi lengua a la sulla y me separe de el, no me había dado cuenta pero mis manos estaban en sus muy estrechas caderas de donde colgaban sus pantalones elásticos y las suyas, bueno se podría decir que las tenia muy ocupadas cubriendo todo mi trasero y apretandome contra su cuerpo, y si, el increíble bulto de sus pantalones de paso.
- En definitiva no creo que seas un niño- su sonrisa nuevamente fue autentica, y medio un repentino aletear de mariposas cuando apretó mis gluteos- pero eso no quita que te vistes como uno- abrí mi boca para decir algo pero la cere abruptamente cuando comenzó a olisquear mi garganta "me encanta escuchar como se vuelve loco tu pulso" ¿Mi pulso, realmente había dicho pulso?, claro bien hecho Charice solo a ti se te ocurre tentar a un vampiro, me regañe.
Dio un pequeño beso en mi cuello haciendome temblar, aparto sus manos de, bueno de mi trasero para ser especifica, aparto los mechones que se habían suelto de mi trenza y luego beso mi frente.
- Deque estábamos hablando?- pregunto apartandose de mi y dejandose caer en la cama.
- De los agricultores- enrealidad había algo de lo que quería hablar con el, porque bueno por el momento no estaba decidida de que si quería o no salvar al mundo en esta vida, era como si tuviera otro gran peso encima.
Como se suponía que sabría que hacer, realmente me gustaba Dustan y estaba comenzando a perder la cabeza por el, pero ¿Realmente quería acostarme con el? Si, porque no podia negar el mar de sensaciones y sentimientos que me inundaban cuando estábamos serca, pero, ¿Justo ahora?, ¿Realmente quería acostarme con el en estos momentos? No estaba segura de eso, Gran dilema.
- Charice estas escuchando lo que estoy diciendo?- Deacuerdo Dustan me saco de mi charla mental.
- hum, creo- mentí algo dudosa
- Te estaba diciendo que Paul llegara hoy y lo que aremos para sacarlo de la casa- Ok eso era de importancia, por lo que me oblige a concentrarme.
- Deacuerdo habla- me observo levantando una ceja.
- Te estaba diciendo que debemos sacar todas sus cosas para cuando llege, vendrá el fiscal y dos guardias para hacer las cosas mas fáciles para ti- parpadee confundida, el deverdad pensaba en todo y era bueno porque en cuanto dijo la parte de sacar a Paul me imaginaba algo como dejarle inconsciente y sacarlo a la calle con todas sus cosas.
- Deverdad piensas que un fiscal y dos policías le sacaran de aquí?- no estaba muy segura de eso.
- Sabes el control mental es algo realmente bueno en estos casos- okay, eso era algo que no podia olvidar.
- Dustan no es correcto que andes manipulando la mente de las personas.
- Charice, si no lo hubiese hecho de esa manera de seguro tendría que mínimo noquear a Paul, así que pensé que era lo mas sano para todos.
- Claro, entonces me dirás como haras para que Paul renuncie a mi custodia- sus ojos se iluminaron observandome.
- Veras hice algo de investigación, averigüe que Paul no tiene tu custodia completa, enrealidad el es solo un tutor temporal hasta que cumplas los dieciocho, lo que quiere decir que tu custodia la tiene el estado- eso si era una sorpresa, me alegraba tanto saber que el idiota de Paul no tendría que filmar nada.
- Dustan ¿porque debemos ir a Francia? ¿Porque no quedarnos aquí?
- Alice, allá se encuentra una escuela para los chicos especiales- se acomodo en la cama mientras yo me sentaba a su lado, y no pude evitarlo tuve que decir lo que estaba pensando.
- ¿Que quieres decir con especiales?
- No me llevaras a una escuela de chicos locos cierto.
- En realidad es para los hijos de angeles y humanos o demonios y humanos incluso hay casos de hijos de demonios y angeles.
- Es una broma cierto.
- No. Es la verdad
- Y tu quieres que yo estudie con chicos que podrían matarme solo con pensarlo, has perdido la cabeza.
- Nadie te hará daño allí porque se les esta prohibido usar cualquier habilidad libértinamente y sin supervisión de un adulto.
- No quiero ir allí.
- Pues es donde tendrás que ir para que puedas aprender todo lo que debes.
- Porque Isaac y tu siguen pensando que quiero hacer esto?- no lo entendía, nisiquiera se habían molestado en preguntarme si esto era realmente lo que quería.
- Tu, no quieres vengar tu secuestro de la cuna de angeles?- parecía confundido aunque se notaba un poco de alivio en sus palabras.
- Como se que quiero hacer?- dije muy sincera
- Tengo dieciséis, como se supone que debo saber que hacer con todo esto, nisiquiera se que haré en un futuro y ustedes quieren que me coloque en el frente de una batalla, no creen que es algo apresurado empujarme tan deprisa a eso.
- No tienes que preocuparte por lo que pueda pasar, solo dale la oportunidad a la escuela en Francia y luego decide si quieres o no hacer esto ahora, todo merece una oportunidad y puede que hasta te guste.
- Deacuerdo, pero primero quiero despedirme de Cornie.
- Claro- Beso mi frente y se levanto.
- Vamos, Son las nueve y tenemos que empezar.
- Enrealidad, ya que tu tienes una increíble velocidad encargargate de recoger todas las cosas de Paul y organizar las cosas de la granja, mientras yo salgo y me encargo de los animales y los lotes.
- Y porque no haces tu el trabajo de adentro mientras yo hago lo de afuera?- me levante y le observe, sabia que no lo estaba diciendo de mala gana que lo decía para que yo no tuviera que lidiar con animales de establos o eces.
- No, gracias, no quiero tocar nada que tenga que ver con Paul nunca mas, así que bueno yo me quedo con mis deberes afuera- se levanto y camino hasta su armario.
- Ok, entonces- me lanzo unas zapatillas deportivas- ponte estos.
Los agare del suelo y los levante "Y estos?"
- Es algo complicado, pontelos, observe que dejastes tus botas en casa de Conie.
- Gracias- Deacuerdo habían muchas preguntas, demasiadas de hecho que quería que me contestara, pero tendrían que esperar para otro dia porque este prometía ser demaciado cargado.
Luego de que me lanzara un par de medias me puse los zapatos y cada quien salió a hacer lo que le tocaba para terminar mas rápido.
Ya había terminado de encender el sistema para regar las plantas, limpiar los establos, sacar a las vacas a pastar, recoger todas las eces y echarlas en el contenedor de abono, y justo ahora estaba por ir donde las crías de cabras.El cielo estaba claro y el sol estaba fuerte este dia, decidí hacerle caso a Conie y tomar algo de sol, agare a las crías y los biberones y fui hacia el roble, porque aunque quería coger sol no tenia bloqueador puesto y no era tan estúpida como para sentarme en la grama sin ningún tipo de protección contra los rayos UV.
Comencé a darle leche a la primera cría mientras la otra hacia intentos de caminar aunque solo lograba dos pasos y se derrumbaba a mi lado. Presione una sonrisa a la vez que la que se estaba alimentando me observo por un instante y luego volvió la mirada a su biberón.
Cuando ambas habían tomado su biberón y estaban dormidas a mi lado acurrucadas en un ovillo me recosté en la grama a observar las ramas del árbol, pensando en todo lo que había pasado esta ultima semana, mi vida había cambiado tanto en un abrir u cerar de ojos. Respire la brisa que soplo de momento, esa brisa que traía recuerdos de mi infancia cuando montaba a caballo o cuando mama se empeñaba en no desperdiciar una linda tarde comiendo adentro y me hacia buscar la canasta y una vieja manta para un picnic.
Escuche el ruido de un Auto y me enderece al instante. Era una patrulla de policía seguida de la camioneta de Paul. Se me erizaron todos los pelos de los brazos. Demonios este circo iba empezar. Agare una de las cabras y cuando estaba por agarar la segunda unos pies se interpusieron en mi vista.
- No creo que quieras presenciar todo esto Charice - observe a Isaac, mientras el tomaba la otra cría y yo los biberones.
- Quiero saber que es lo que pasa- y con eso esperaba que almenos entendiera, no hiba a dejar que me controlara nadie mas, así que camine hacia los establos a paso apresurado.
Deje la cría en su lugar junto a los biberones y sin importarle si me seguía o no así que corrí hacia la casa.
Al entrar por la puerta de la cocina lo primero que escuche fueron los gritos de Paul en la planta alta llamandome.
- Charice!!!!- salí de la cocina hacia las escaleras pero de inmediato me sujetaron por detrás enlazando sus manos a mi alrededor.
- Demonios Dustan acaba y baja!- observe sobre mi hombro a Isaac.
- Que haces?- pregunte confundida, obviamente disgustada porque me estaba reteniendo.
- No puedes subir allí, es peligroso.
- Es mi casa- dije enojada no dejaría que el imbécil de Paul se llevara nada que no fuera suyo.
- No, es mi casa pequeña puta- Paul bajo las escaleras furioso con Dustan y los oficiales pisadole los talones, Isaac me soltó y se coloco frente a mi en una fracción de segundos y lo próximo que supe esque Paul había intentado golpearme e Isaac se había lanzado sobre el, mientras los dos hombres se daban puños y los guardias intentaban separarlos Dustan me tomo del brazo y me jalo embobada a la cocina.
- Estas bien?- sus dedos estaban revisando mi rostro estaba apunto de decirle que si cuando un ruido provoco que observáramos a la sala donde se había transportado la pelea.
- Isaac!!!- grite, apartandome de las manos de Dustan y caminando hacia la sala.
- Charice- comenzó Dustan tratando de agararme del brazo desde atrás aparte mi mano de su alcance y entre en la sala, no hiba a tolerar que destrozaran mi caza.
- Basta!- grite cuando chocaron contra uno de los muebles de figuras y lo hacían balanciarce.
- Dustan has que se detengan- los guardias intentaban meterse entre los hombres pero no lo conseguían, me preguntaba porque Isaac no terminaba por noquearlo, el era un angel y Paul un simple borracho.
- Deacuerdo- en unos segundos Paul se había detenido y los policías se habían retirado un poco.
-Isaac ya te divertistes bastante, dejalo en paz.- Isaac miro a Dustan y luego a mi.
- Deacuerdo, pero tengo que admitir que hacia bastante que quería una pelea, aunque, no fuera muy motivadora- soltando la camiseta de Paul y mirandolo con desdén- que me dices Dustan te apuntas- dijo cuadrandose como todo un boxeador.
- Creo que paso ahora debemos sacar a todos estos de aquí- hizo señal a los dos guardias el fiscal y a Paul de paso.
- Ya puedes liberarlos Dustan- dije al ver que aun estaban bajo su control mental.
-Oh, creeme preciosa tu no quieres que destrozen tu sala- rodé los ojos, era cierto pero no me gustaba que andará controlando a toda la gente porque quería.
- Vamos, los llevare afuera, plantare algún que otro recuerdo en su mente y los impulsare a salir de aquí en un abrir y cerrar de ojos.
- Dustan...
- Quieres que se vayan cierto?
- Si, pero..
- Pero nada, Dejame hacer esto a mi manera, yo se como hacerlo- me cruce de brazos exasperada, no me gustaba que andará controlando a nadie, así que decidí salir de allí hacia la cocina por un vaso de agua.
Había escuchado cuando los oficiales, el fiscal y Paul se habían hido, pero igual y me quede sentada en la silla con el vaso vacío frente a mi, cuando Isaac y Dustan entraron, no lo dejaría pasar esta vez tendrían que contestar todo y aceptar mis condiciones, de lo contrario no iría a ningún lado.
- Sinentense- ambos se detuvieron en el humbral se observaron, asintieron y se sentaron en las dos sillas frente a mi.
- Y bien- dijo Isaac
- Tengo algunas preguntas
- Es común que las tengas- Dijo Isaac, yo solo le observe
- Quiero respuestas, completas, y no quiero evasiones- miro a Dustan elevando el entrecejo.
- Tienes razón amigo, se esta volviendo bastante caprichosa.
- No me interesa sus conversaciones, quiero saber si me van a contestar o no.
- Si
- Claro
- Deacuerdo- me acomode en la silla esto iba para largo
- Primero lo primero, como es eso de que puedes implantar recuerdos, me dijistes de leer la mente pero no mencionastes eso- dije mirando a Dustan.
- Si es cierto, no te lo dije, por temor de que pensaras de que yo estaba metiendo falsos recuerdos en tu mente- Ok la continuación de esta pregunta seria en otro momento porque no quería discutir la falta de confianza en esta relación frente a Isaac, el parecio estar leyendo mi mente así que asintió.
- Deacuerdo, próxima pregunta, existe alguna manera de proteger los pensamientos- ambos se miraron.
- Los únicos que pueden proteger sus pensamientos son aquellos que saben como hacerlo- me quede igual que al principio con esa contestación.
- Y eso significa..- dije confundida con su respuesta
- Son distintos tipos de ejercicios, las y los brujos son quienes desarrollaron la técnica, tu familia en Salem fue la primera en probarla y ciertamente dio resultado, incluso contigo que no tenias poderes.
- Eso quiere decir que cualquier persona puede aprender?- pregunte, me interesaba mucho mantener a raya mis pensamientos para que nadie pudiera leerlos.
- Si. Si tienes un instructor que sea brujo o bruja es realmente probable que aprendas a hacerlo.- dijo Dustan
- El problema es que están casi desaparecidos por la guerra entre el bien y el mal, se esconden en bosque o en aldeas casi olvidadas por la civilización.
- Esa es otra de mis preguntas- dije sonriente
- Exactamente porque debo ser yo quien desate la guerra?
- No se supone que ese debe ser Miguel?
- Yo no podré saber mucho de religión ni nada pero si bien recuerdo el guerrero de dios es Miguel no Gabriel.
- Bueno, es cierto pero, Gabriel es quien se supone lleva los mensajes, y no sabes lo increíblemente difícil que a sido encubrir tu ausencia.
- Ademas Migel es el sargento de las tropas celestiales, tu, es decir Gabriel eres el primer sordado, la mano derecha de Migel.
- Y desde ahora te lo digo Migel es un hijo de nadie amargado hasta mas no poder, así que tendrás que tener paciencia cuando cojas tus clases con el.
- Espera- trage el repentino nudo en mi garganta- ustedes no dijeron nada de que Migel me daría clases.
- Enrealidad Charice, en la escuela a la que iras esta dirigida principalmente por algunos de esos angeles con los que fuistes creada.
- Están locos, si ustedes piensan que yo me iré a estudiar con un montón de gente sobrenatural...
- Te recuerdo que tu también lo eres.
- Así?, diganme una sola cosa que yo pueda hacer que una persona en esa escuela pueda- ambos se miraron y luego me miraron a mi.
- Para eso iras, debes descubrir que puedes hacer.
- No. Se supone que iré a Francia a que me cocinen meteforicamente, porque ustedes quieren que descubra allí mis poderes.
- Charice quedastes en que le darías una oportunidad- dijo Dustan, tome una bocanada de aire, el tenia razón, debía aunque fuera mostrar algo de interés, pero parecía una estupidez, yo, ir a Francia a una escuela llena de niños hijos de angeles demonios y si tenia suerte brujos, sin saber nada, nisiquiera defenderme, eso sonaba a masacre.
- Claro, como quieras
- Volviendo a la respuesta de la escula y quienes la dirigen- dijo Dustan interumpiendo a Isaac
- Es una escuela neutral, quiere decir que así como hay arcángeles hay demonios, obviamente se le exige tanto a los maestros como a los estudiantes no formar peleas ni gerras allí dentro o mientras están estudiando
- Lo que quiere decir que cuando Migel decida que ya estas preparada todos a los que el marco como sus soldados durante años tendrán que abandonar la escuela para siempre.- dijo Isaac mirando a Dustan
- Ósea que no es posible que se forme una guerra allí dentro?- ambos se miraron.
- Es posible, pero solo entre los estudiantes, solo tienes que mantenerte al margen de todo y notificarle al director si ocurre algo.
- Y si el esta también envuelto?
- No lo creo, enrealidad el es un brujo bastante viejo, creo que tiene la mitad de los años que tengo yo- dijo Dustan.
- El no se pondrá de ningún lado, el solo esta allí para cumplir con el papel de director general de esa escuela.
- Estas escuelas están dirigidas por un consejo, la mitad son demonios y la otra mitad angeles, ambos lados son pasificos, lo que significa que no entran en la guerra.
- Ok, siguiente pregunta- dije acomodandome en la silla.
- Dustan me habías dicho algo de resucitar y morir, quiero saber, tengo que morir para que pueda convertirme en el angel gabriel?- ambos se miraron por un buen rato, y comenzaba a impacientados cuando alfin Isaac decidió hablar.
- Si.
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