Secretos descubiertos
No recordaba la ultima vez que había dormido tan a gusto, ya no me dolía nada, solo paz y tranquilidad como si de alguna manera el dolor y la tristeza hubiera sido remplazada con alegría. Abrí los ojos sintiendo raramente mi cuerpo pesado, mi cuerpo…, decise las sabanas espantada, pero estaba todo bien, tenia toda mi ropa, di un respingo y me levante hacia el lavabo, comencé a cepillar mis dientes, luego de cepillar mi cabello dejándolo suelto a mi alrededor baje las escaleras oliendo un esquicito aroma.
Entre a la cocina, para encontrar la mesa echa con manteles y flores, hacia tanto que esa mesa se veía tan bien. Observe hacia la estufa y estaba Dustan de espalda “buenos días” dijo volteándose, tenia una taza en las manos y lo mas sexy de el ese día era que bueno, no traía camisa!!!, tenia esa apariencia tan rebelde, con los pantalones peligrosamente colgando de sus caderas, me obligue voltear la mirada hacia el suelo.
-Hice el desayuno- ok, no podía evitarlo levante la cabeza para observarle aunque sentía las mejillas arder cuando me obligue a apartarla de sus abdominales.
-Sabes que no tienes por qué hacerlo- tenia que distraerme en otra cosa, así que me senté jugando con el ruedo del mantel, concentrándome solo en eso mientras me calmaba.
-Bueno pero quería hacerlo y no es como si hubiese dormido mucho
- Como, a que hora saliste de mi habitación?- seguía con la vista en el mantel pero mi voz sonó rara como apunto de la histeria pero en un tono bajo.
- No lo se- sentí como se acercaba, era absurdo, como podía haberme enamorado de un hombre diez años mayor que yo?
Observe sobre la mesa y había colocado un plato de wafles “gracias” dije mientras tomaba un pedazo y me lo llevaba a la boca cuidando de no mirarle cuando se sentó en la silla frente a mi. Estuvo callado ocupándose de dar pequeñas mordidas a un pedazo de pan mientras yo comía y no me había dado cuenta de la sorprendente hambre que tenia hasta que vi el plato vacío.
-Mas?- parpadee y le observe, tenia la misma postura que la otra vez con los codos sobre la mesa su barbilla acunada en sus manos y observándome de manera atenta al punto de hacerme ruborizar, otra vez.
-No, pero gracias- me levante antes de que descubriera que no podía apartar la mirada de el y camine hasta el fregadero y lave lo que había utilizado.
-Sabes, anoche estabas hablando dormida- me voltee, a menudo cuando hablaba dormida se me soltaba la lengua mas de lo debido- fue por eso que no pude salir de tu habitación hasta que me percate del amanecer- Estaba aterrada, que habré dicho como para que el se quedara toda la noche escuchando.
- Que, que fue lo que dije?- dije bajando la mirada, sentía tanta vergüenza.
- Yo diría que eres como un libro abierto- dijo levantándose del asiento se froto la barbilla y me observo- sabes, no te aconsejo que te emborraches- se estaba burlando.
- Claro, tómalo como un chiste, pero me gustaría que al menos fueras mas caballeroso y no tomaras como costumbre hurgar en mis cosas o escuchar lo que digo cuando estoy dormida- me cruce de brazos y bueno tenia que observarle para demostrarle que hablaba enserio, aunque no era como si me molestara.
- Créeme, soy muy caballeroso- se recostó de la pared tras el, introdujo las manos en los bolsillos de los pantalones y encogió los hombros en una pose demasiado atractiva y despreocupada- en especial contigo- sentí el corazón brincar hasta mi garganta, debía haber una ley para impedirle a alguien este tipo de control sobre las otras personas, simplemente no era justo, observe como sonreía, de acuerdo era suficiente.
Observe mis pies y estaba descalza así que comencé a caminar dando la vuelta por el otro lado de la mesa para ir a las escaleras “hacia donde te diriges?”
-Iré a buscar mis botas para comenzar a limpiar- di un paso pero sentí como me agarraba del brazo y tiraba de el de una manera muy sutil pero lo suficientemente fuerte como para que perdiera el equilibrio y quedara recostada de su vientre.
-Ah, creo que- trague saliva y cerré los ojos al sentir como se le tensaban todos los músculos bajo la palma de mis manos además de que tenia que controlar el latido de mi corazón- debo, debo- ok estaba temblando, que rayos?! Sentí como alzaba mi rostro y termine por perder el habla, porque este hombre tenia este poder sobre mi cuerpo?
-Ya me ocupe de eso- sentí su respiración a centímetros de mi rostro, estaba paralizada y apreté los ojos mordiéndome los labios, esto estaba mal muy mal.
-Abre los ojos, por favor- mordí aun mas fuerte mi labio para encontrar fuerza para hacer lo que el me pedía, cuando encontré algo de fuerza abrí los ojos y allí estaba el con su rostro a escasos centímetros de los míos-Sabes anoche dijiste todo lo que había ocurrido desde el momento en el que llegastes al cine- tenia que apartar mis manos de su vientre y mi mirada de su rostro pero no podía me sentía paralizada, si era cierto, el de seguro ya sabia que había ocurrido.
-Sabes- dijo deslizando su mano libre por mi cabello hasta las puntas deteniéndose justo en la parte baja de mi espalda, haciéndome estremecer- lo del primer beso se puede arreglar- le observe sorprendida observando como brillaban aquellas esferas negras y viendo que era a lo que Conie se refería, tenia un brillo algo extraño era como si en el fondo debería recordar pero aun así sabia que no lo había visto.
-Me ofrezco para arreglarlo- mi respiración (lo único que había estado normal en mi cuerpo hasta ese momento) se disparo delatando mi nerviosismo.
-Que- trague saliva nuevamente buscando aire- Que no habías dicho que estabas enamoradísimo de una chica?- dije volteando mi rostro, solo para poder lograr respirar aunque fue imposible cuando cerro la mano que tenia en mi espalda haciendo que nuestros cuerpos se encontraran demasiado juntos y entonces comprendí que por alguna razón no me sentía incomoda que el me tocara, solo tenia que decir algo para que me dieran nauseas, seguía mirando hacia la estufa tratando de controlar las ganas de deslizar mis dedos por sus fuertes músculos o observarle.
-Creo, que ella aun no sabe lo que siento- dijo susurrando contra mi garganta haciendo que sintiera hormigas justo allí.
No supe que fue lo que paso, al minuto como la cabeza me daba vueltas igualmente pero solo puedo recordar un ligero calor en mi garganta y luego solo su lengua deslizándose en una tierna caricia apartándolo, le observe, tenia que hacerlo “Que has hecho?” pregunte mi voz se escuchaba débil, sintiendo como el piso se movía bajo mis pies.
-Te Amo Charice, siempre lo e hecho- no podía entender sus palabras con claridad por el pitillo en mis oídos y mi vista estaba rara no podía ver con claridad todo estaba borroso.
-Que me pasa?- pregunte sintiendo como me fallaban los pies, me sujeto antes de llegar al suelo, no podía verle bien solo sentir como me levantaba, de pronto me entro un sueño y por mas que trate de no cerrar los ojos pudo mas que mi voluntad.
Desperté muy asustada, me había quedado dormida a mitad de una conversación, me senté sorprendiéndome al darme cuenta de que estaba en la habitación de huéspedes, me decise rápidamente de las sabanas y quede en mis pies aunque debí de hacerlo demasiado rápido porque sentí nuevamente el piso bailar bajo ellos.
Sentí unas manos sujetarme “Te has despertado” observe sobre mi hombro solo para encontrar a Dustan esto me estaba asustando.
-Esto es raro- dije enderezándome tratando de conseguir distancia entre el y yo
-Porque rayos estoy aquí?- me aparte de el caminando hasta la puerta sin apartar la mirada de el.
-Te desmayaste- parecía serio
-Se que me desmaye, pero, porque?- observe mi camisa luego mis pantalones luego dentro de mi camisa.
-Esta todo lo del inventario?- me estaba observando, solté el cuello de mi camiseta y le observe enojada
-Me drogaste?- pregunte con lagrimas en la garganta
-Que?- parecía ofendido
-Eres un idiota- las lagrimas amenazaron por salir- Tu no tienes sentimientos, viste como me puse anoche por lo que paso y aun así me- trague saliva estaba furiosa conmigo por ser tan estúpida- te robaste mi…
-O no, no, no Charice, como puedes pensar eso?- parecía asombrado, pero yo no podía quitarme la idea de la mente
-Como puedo?- estaba tan enojada en ese momento que creía ver todo blanco y negro con puntos rojos
-Desperté en tu cama!, Me desmaye luego de comer tu comida!- entre tantos puntos rojos observe como se acercaba
-Y preguntas como puedo pensar eso?- di un paso hacia atrás hasta asegurar la perrilla en mis manos.
- Charice, yo nunca, nunca haría algo así- mi mente no era capaz de pensar con coherencia, voltee la mirada no podía verle hacia que me sintiera perturbara.
- Solo lárgate, lárgate de la granja y de mi existencia- dije abriendo la puerta tras de mi y en cuanto me voltee comencé a correr fuera hacia el sembradío de maíz.
Ya estaba atardeciendo pero no me detuve para admirarlo, seguí corriendo hasta adentrarme en la cosecha. Cuando estuve segura de que ya había corrido lo suficiente me deje caer de rodillas, me sentía tan mal, me habían robado todo a mi madre, la granja de mi padre, mi identidad, mis labios, corazón y hasta mi inocencia. Las lagrimas me ahogaron, entere el el rostro entre entre mis rodillas había sido tan estúpida, tan ingenua “Me gustas mas como ingenua” que? Me enderece encontrando de nuevo a Dustan, esto se estaba volviendo rutina, pero que decía, como podía…
-Creo que es hora de hablar- se inclino frente a mi haciéndome retroceder
- No has tenido suficiente de mi?- sus ojos estaban dolidos
-Que mas quieres de mi?- las lagrimas se deslizaban por mis mejillas ya no tenia caso ocultarlas
- solo quiero explicarte
- Explicarme que?
-Como es que me drogaste? o Como aprovechaste de mi?
-No. Charice…
-Claro, me dirás como es que lograste adueñarte de mi corazón- se acerco deslizando sus pulgares por mis mejillas, sabia muy en el fondo que estaba loca por sentir alivio ante su tacto.
-Obsérvame- dijo, pero como me reusaba a levantar la mirada coloco sus dedos en mi barbilla levantándola y casi consigo caerme de espaldas si no fuera porque el ya me había sujetado.
Se veía diferente, totalmente diferente para ser sincera, estaba sonriendo y lo mas curioso de esa sonrisa era ( O dios mío, el tenia colmillos!!!)
-Que, que significa esto?
-Charice, soy un vampiro- trague saliva ruidosamente
-Esto es un chiste- dije aun mas enojada
-No Charice , como podría bromear con algo así?- se estaba burlando, tenia salir de allí
-NO!- era un tono claramente dominante al punto de que por alguna razón me hizo reír.
-No es chistoso, estoy tratando de explicarte algo muy serio- sus ojos estaban vidriosos al punto de la ansiedad y eso me hizo sentir mal, tal vez era cierto y no me había hecho nada pero el cuento del vampiro se lo podía ahorrar yo sabia una cosa y esa era que los cuentos de hadas eran solo eso cuentos y que bueno estaba loca si esperaba creer en vampiros porque eso eran solo fabulas.
-Entonces, somos dos locos- le observe enojada
-Como haces eso?- le pregunte, por alguna razón sentí que el dolor se marchaba de mi, dejando solo paz
-Hacer que?- me cedió espacio para poder levantarme
-Saber lo que pienso- sacudí mis pantalones y le observe frente a mi
-Te lo e dicho, soy un vampiro, es por eso que te desmayaste, lo siento no pude controlarme, tu aroma es algo, llamativo- por alguna razón se me aguaron los ojos, recordé cuando estábamos en la cocina, el calor en mi garganta, su lengua, abrí los ojos de par en par llevándome las manos a la garganta de forma instintiva. Era un vampiro!!! Y me había mordido, ya sabia yo que parecía demasiado perfecto, di un paso hacia atrás, pero el no me dejo seguir me sujeto por la camisa impidiendo que siguiera retrocediendo, sentía las palabras atascadas, porque rayos me tenían que pasar estas cosas a mi?
- Charice, no te hare daño, por favor- trataba de apartarme de el pero fue inútil porque al instante estaba frente a mi, ignore lo increíblemente seductor que se veía allí parado frente a mi sin camisa suplicando y voltee la mirada hacia las plantas de maíz- por favor solo escucha- me tomo por asalto cuando dejo caer su cabeza sobre mi hombro, rodeando mi cintura con ambas manos en un abrazo difícil de liberarse.
- Se que no lo merezco, pero solo te pido un poco de confianza- sentía mariposas subir y bajar en mi estomago, no era justo, ¿porque no podía simplemente salir corriendo?, y aunque sabia que estaba muy vulnerable al tener a un vampiro recostado de mi hombro sentía que estaba en el lugar mas seguro de este mundo.
-Dustan, como rayos le haces para ponerme el mundo al revés?- pregunte sintiéndome totalmente expuesta, alzo el rostro y yo le observe con una gran sonrisa mostrándome sin ningún miedo sus colmillos, no estaba asustada solo algo impresionada.
- Yo diría, que es porque me amas- las mariposas subieron hasta mi garganta, era un presumido.
- No alimentes tanto tu ego- me aparte de el como pude y me di la vuelta para comenzar a caminar hacia la casa.
- Sabes, no necesito alimentarlo…- pero antes de que pudiera decir algo me había levantado del suelo y había comenzado a correr a una velocidad poco humana conmigo en brazos, entere el rostro en su pecho sintiendo la textura de su piel contra mi mejilla, era todo lo contrario de lo que había escuchado sobre los vampiros suave cálido, cuando se detuvo me coloco sobre mis pies.
- Tu eres quien lo hace, Charice- le observe inclinando solo un poco mi cabeza hacia arriba para poder mirarle a los ojos, tenia esa mirada rara llena de adoración que me hacia derretir por dentro- Te amo- pero antes de que se inclinara para besarme enderece el rostro, necesitaba tiempo, esto estaba pasando demasiado rápido y me estaba confundiendo.
- Todo el tiempo que quieras- se conformó con solo besar mi frente.
- Creo que debería entrar, mañana tengo clases- dije soltando un suspiro y alejándome de su cuerpo.
Pude sentir algo de alivio aunque no sabia porque, entre a la casa y fui directo a mi habitación, agarre una camiseta y otros pantalones estirados de ejercitarme y entre al baño. Trence mi cabello ya que no quería tener que desenredarlo mañana y luego de cepillarme los dientes me deje caer en mi cama, tenia tantas preguntas que hacer tantas dudas que mi mente solo conseguía dar vueltas al imaginárselo pero deberían esperar hasta mañana, el cansancio era tremendo y mis ojos se cerraban solos.
Sabia que estaba soñando pero quería quedarme así para siempre, estaba en la granja y mi madre estaba a mi lado, cantábamos una vieja canción mal entonada, mientras hacíamos un pastel en la cocina, siempre me habían gustado los pasteles pero este era uno de mis preferidos luego de las trufas de chocolate que encabezaban la lista, era de zanahoria una receta que mi padre le había traído a mi madre en su ultima visita a la granja antes de morir. Lo estábamos decorando con crema blanca cantando y riendo, todo era tan perfecto, escuchar su risa aunque fuera por sueños era armonioso, sabia que si ella estuviese aquí de seguro me protegería y orientaría como siempre lo hacia cuando tenia miedo “Hora de levantarse” se sentía tan cálido “Charice” sentí un nudo en el estomago, me veía desaparecer de la hermosa escena volviendo a la realidad.
Abrí uno de mis ojos solo para encontrarme abrasada a Dustan “que haces aquí?” pregunte medio somnolienta levantando el rostro para poder observarle.
-Observe que no te levantabas y decidí venir a levantarte
-Que hora es?- lance un bostezo y por alguna forma instintiva mi nariz fue a dar contra su pecho, cerrando los ojos y respirando su aroma, pero me di cuenta de que comenzó a destrenzar mi cabello.
- Son las seis, creo- trate de apartarme, estaba tarde y debía comenzar con las tareas de la casa, pero no me dejo apartarme reteniendo mi rostro contra su pecho- ya hice todas las tareas, deberías ir a bañarte yo te hare de desayunar- beso la parte superior de mi cabeza desate su cintura preguntándome como había ocurrido.
- Tengo muchas preguntas para ti- dije tomando un buen impulso y levantándome de la cama.
- Claro, responderé a todas tus preguntas- creí captar un tono de ironía aunque me convencí de que era mi imaginación.
Entre al baño y luego de bañarme y cepillarme los dientes me envolví en una gruesa toalla blanca y salí hacia mi armario solo para encontrar sobre mi cama un hermoso vestido color purpura. Camine hasta el y lo levante, tenia las mangas largas y la falda era en bolados en distintos escalones, observe al suelo y habían unos hermosos tacones suecos color blancos, agarre la nota que se callo y la abrí.
Me gustaría que lucieras esto hoy… espero y te guste…
Era una línea muy sencilla pero me hizo estremecer, me vestí y coloque los tacones, no me había puesto tacones desde pequeña y temía caerme con ellos, por suerte siempre me depilaba a menudo así que no tuve que entrar nuevamente en la ducha. La falda del vestido se extendía desde las caderas hasta un poco encima de las rodillas. Acomode mi cabello abotone los botones delanteros y los de las mangas, agarre mi mochila y comencé a bajar las escaleras cuidando de no caerme con los tacones aunque luego del minuto con ellos me acostumbre.
-Huele delicioso- dije entrando a la cocina y dejando mi mochila sobre la mesa.
Estaba de espaldas en la estufa y tuve que obligarme a no acercarme a observar sobre su hombro, se volteo con un plato en la mano y se quedo observándome de manera poco discreta al punto de que baje el rostro por lo abochornada que estaba.
- Sabia que te quedaría perfecto- sentí nauseas pero por suerte se percato de mi incomodidad y en cuanto pudo concentrarse coloco el plato sobre la mesa y aparto una silla, le observe y no podía evitar sonreírle, me senté cuidando la parte trasera del vestido y observando el pato “ y se ve delicioso” dije observando sobre mi hombro y luego de vuelta al plato donde había una tortilla de huevos con queso y tostadas.
- Gracias por el vestido- dije llevándome a la boca el primer bocado
- Esta delicioso- trague y volví a picar otro pedazo
- No comes?- pregunte y me quede callada percatándome de lo imprudente que había sido.
- No pero, si te ofreces- se me erizaron todo los bellos de la nuca al sentir su aliento tan cerca de mi garganta y por alguna razón estaba paralizada, sentí sus labios justo allí pero fue en un cálido beso que me hizo lanzar un suspiro.
- Deberías apurarte- coloco frente a mi un vaso con leche, era una torpe el me había dicho que no me haría daño y aunque sentía que lo decía enserio tenia una rara manera de estar siempre a la defensiva.
- Escucha Dustan, no quería ser grosera solo…
- Se que no, no te preocupes- sonrió y se sentó frente a mi, observándome atento mientras comía.
Acabe de desayunar y me levante a fregar lo que había utilizado “Hoy llegare tarde” dije cerrando la llave del agua.
-Y adonde iras?- me voltee y sonreí, no podía hacer nada mas, a el era a la única persona a la que no me molestaba darle explicaciones.
-Debo ir a la biblioteca y comprar algunas cosas
-Bien entonces dime que debes comprar y yo iré al mercado mientras tu estas en el instituto- le observe de acuerdo podía adelantar algo si le dejaba hacer eso.
-Bueno, te hare una lista- saque un papel de mi mochila junto con un lápiz y comencé a apuntar solo para recordarme que igual y debía de ir al mercado a comprar productos para lavarme el cabello navajas y tampones y obviamente no le pediría que los comprara.
- Aquí tienes- agarre el efectivo sobre la nevera y se lo pase junto con la lista
- Nos vemos a la tarde- dije observándole indecisa de lo siguiente que quería hacer, bese su mejilla y me voltee agarrando mi mochila
-Iré por ti- no podía decir nada solo seguir caminando, porque aunque de verdad necesitaba comprar las cosas antes de que Paul llegara a casa la verdad era que me encantaba la idea de montarme en su auto y estar con el.
Sacudí esas ideas de mi cabeza y comencé a caminar hacia la parada, el camino estaba seco así que se me hizo fácil caminar, al llegar a la parada observe como me observaban y comenzaban a hablar entre ellos. Les ignore y cuando llego el auto bus me senté en mi lugar al final.
Al llegar al instituto trate de no prestarle atención a nadie así que camine directo a mi salón ya que había tocado la campana en cuanto llegamos, abrí la puerta y no parecía haber nadie todavía, algo muy extraño porque yo era la ultima en llegar siempre, observe a Conie despedirse de Chad en la puerta, al menos algo había salido bien en la doble cita del sábado. Entro como si flotara y no pude evitar sonreír.
-Disculpa…- dijo pero abrió los ojos al notar que era yo
- Wao, esto si que es un cambio- le sonreí abiertamente mientras se sentaba a mi lado
- Bueno se podría decir que digo lo mismo- dije señalando hacia la puerta y volteándome en mi asiento para observarle
-Si, bueno, es un cambio porque, somos novios
-Enserio?- pregunte tratando de apartar su atención de mi atuendo
-Si, me lo pidió luego de que nos fuéramos del cine, están lindo…
-La mirada hacia el pizarrón y la tarea sobre sus escritorio- La tarea!!! Lo había olvidado por completo no la había terminado.
- Esta todo bien Charice?- escuche a Conie preguntar a mi lado, asentí con la cabeza y abrí mi mochila.
-Que rayos- dije de manera ausente mientras sacaba una bolsa de papel, la abrí y bueno había un emparedado, no pude evitar sonreír de seguro Dustan lo había puesto allí sin que me percatara. Saque el cuaderno de ejercicios y busque el papel semi completado pero este estaba con todos lo ejercicios hechos con una nota escrita en una esquina “Algo me dijo que no habías terminado, ten buen día” tape el pedazo de papel cuando Conie observo sobre mi hombro. Me apresure a borrarlo y dejarlo sobre la mesa. La profesora comenzó a explicar pero yo estaba muerta del aburrimiento intentaba prestar atención a la clase pero nuevamente por alguna razón ya me sabia el material, así que solo aparente que estaba atendiendo cuando en realidad lo que hacia era ver el reloj sobre la pizarra .
Al sonar la campana me levante de mi asiento recogí mis libros y salí de allí antes de que alguien me detuviera para decirme algo. Estuve lidiando con los comentarios hasta la hora del almuerzo sin mencionar que por suerte no vi a Dean en todo el día lo cual agradecí. Me encontré a Gus en el pasillo y me detuvo.
- Charice, veo que si utilizaste el dinero para comprarte algo bonito- le sonreí, porque bueno no le diría de donde había sacado el vestido.
- Por cierto mi amigo me dijo que le dieron el trabajo…
- Espera, que has dicho?- pregunte confundida se me había olvidado que Gus había enviado a un amigo suyo a pedir el empleo.
- Si, te lo había dicho, Dustan me dijo que le dieron el trabajo
- El no te lo dijo?- me pregunto irónico
- No- esto me hacia pensar en que si Dustan y Gus son amigos, Gus sabría que Dustan es un vampiro? Sacudí esa idea de mi cabeza, de seguro Gus no lo sabia si no me lo mencionaría, cierto?
- Deberías ir a almorzar- dijo haciéndome percatar de que se estaba marchando por el pasillo.
Entre a la cafetería y camine hasta la mesa habitual me senté frente a Conie quien ya había comenzado a comer y observe como como sacaba m almuerzo de la mochila, no podía evitar sentirme mal por el echo de que yo esta ves traía mi almuerzo. Agarre el envase de futas que me estaba ofreciendo y la observe, debía decirle lo que estaba pasando con Dustan al menos la parte de lo sentimental, porque el hecho de que el es un vampiro no lo podía ni mencionar.
- Pasa algo Charice?
- En realidad, debo decirte algo- suspire y abrí distraídamente el envase
- Recuerdas que me habías dicho que Dustan me observaba de manera extraña?
- Si-dijo distraídamente mientras comía una uva
- Bueno pues creo haber descubierto el porque
- Que es?- pregunto dejando de lado su envase de frutas
- Bueno se podría decir que yo le gusto
- Ah eso- volvió a sus frutas y yo le observe confundida
- Ya lo sabia
- Que?
- No es difícil notarlo, lo que me preocupa es la edad.
- Que edad dijiste que tenia?
- No he dicho su edad y no le gusta que hablen de ello así no preguntes- dije llevando a mi boca una fresa y sacando el emparedado de mi mochila, podía comer ambas cosas o eso esperaba.
- Pero parece mas mayor que tu, no lo suficiente como para ser tu padre pero mas mayor- parecía estar tratando de adivinar así que la deje, saque el emparedado y di un mordisco, era de pollo.
- De donde has sacado tu eso?- me pregunto prestando atención a lo que tenia en mis manos
- Veras, el es muy protector y bueno se podría decir que infiltro el emparedado cuando me pasaba un vaso con leche- me encogí de hombros y agarre una uva.
- Un vaso con leche?- asentí tragando
- Si, se encarga de que coma las tres comidas del día desde que llego a la granja- di otra mordida al emparedado
- Pues si, yo no diría que simplemente le gustas
- Yo diría que tienes que tener cuidado con el, aun tiene algo raro- no pude reprimir una sonrisa, yo sabia que era exactamente lo extraño en el, pero bueno obvio que no le diría o eso es lo que consideraba prudente.
- Estaba pensando, que tal si te quedas el miércoles en mi casa, mama esta loca por verte- le observe yo también quería ir a ver a la señora Jackson pero no creía poder pedir permiso.
- Además, cuando será la próxima vez que Paul salga en un viaje tan largo?
- Claro veré que puedo hacer- me lleve otra fruta a la boca y comencé a pensar una buena lista de preguntas para Dustan.
Las clases terminaron demasiado lento, que sorpresa, estaba tan ansiosa que no me importo los comentarios de los estudiantes así como tampoco los del profesor de gimnasia quien me sugirió algo mas cómodo para mañana ya que empezaríamos con los ejercicios prácticos de baloncesto. Salí de mi último salón casi corriendo, si no fuera por los tacones, llegue hasta la parte delantera del instituto y lo primero que observe fue el Jeep rojo.
Observe a Dustan bajarse para abrirme la puerta, traía una chaqueta de cuero marrón y unos pantalones de demin claros.
- Hola- le observe a mi lado y tuve que apartar la mirada ya que se me hacia difícil ocultar lo cautivada que estaba con la suya.
Entre al auto cuidando el ruedo del vestido y sentándome. Al segundo Dustan estaba sentado junto a mi encendiendo y acelerando el auto “Iras a la biblioteca?” me pregunto mientras me abrochaba el cinturón.
- Si debo sacarle copia a unas páginas- acomode mi cabello sobre mi hombro y comencé a jugar con las puntas que llegaban casi hasta mi falda solo para evitar mirarle.
- Entonces, cual es tu lista de preguntas?- lo pensé con calma tratando de encontrar la mas preocupante.
- Ayer me mordiste- me lleve instintivamente la mano al lugar en la garganta donde recordaba el calor de su respiración- eso, significa que me convertiré en vampiro?- estaba algo reacia a saber esa respuesta.
- Pero pequeña, que clase de libros lees?- sentí nauseas acompañadas por mariposas, pero al menos se estaba burlando así que me relaje sorprendiéndome de lo rígida que había estado sentada.
- Te estas burlando, eso es bueno- dije riendo nerviosamente jugando con mi cabello
- Charice, eso de las mordeduras son mentiras, se necesita beber sangre de un vampiro y morir con la sangre en tu sistema para comenzar con la transformación.
- De acuerdo, segunda pregunta- respire hondo- La chica, quien es?- no podía evitar sentirme celosa
- La conozco?- baje la mirada sintiendo arder el rostro y mis manos temblando mientras torcían una y otra vez mechones de cabello entre los dedos.
- Charice- sentí una de sus manos controlando las mias
- Que tan bonita es- de acuerdo, no podía mas la angustia y los celos me estaban comiendo desde dentro.
- Es hermosa- el auto se detuvo y yo solo no pude evitar observarle ridículamente enojada- la mas hermosa diría yo- me mordí el labio inferior viendo como me observaba con aquellas perlas negras relucientes, aparte mis manos de la suyas y me cruce de brazos claramente enojada.
- Y si la vieras cuando se enoja, parece una chiquilla malcriada- di otro suspiro tratando de controlarme tenia el corazón latiendo demasiado rápido.
- Un carácter imprescindible, unos ojos azules que te llevan directo a su alma, su belleza exterior no es todo lo que te cautiva si no lo que hay dentro de su corazón amor, bondad y unas ansias de comerse al mundo- le observe sonreír y yo volví a morder mi labio inferior de manera ausente, no entendía bien lo que estaba diciendo.
- Y si la estuvieses viendo justo ahora como yo, solo querías besarla y apartar sus inútiles celos que solo siente por ella misma- le observe aun mas enojada no era justo que me siguiera confundiendo.
- Dustan no mas si, de verdad, páralo, no quiero, no me siento preparada como para que me con fundas mas de lo que estoy- observe hacia afuera y vi que estábamos estacionados frente al edificio de la biblioteca central- tu puedes estar acostumbrado a jugar de este modo pero yo no, no quiero entrar en tu juego.
Agarre mi mochila y me baje, me sentía como una idiota, pero fue inútil porque ya estaba frente a mi aprisionándome contra el auto “Porque rayos eres tan difícil esta vez Alice, se que es difícil hacerte entender pero…” le observe sorprendida
- Como sabes mi segundo nombre?- me enderece avanzando un paso, haciéndolo retroceder, algo raro considerando que el era mas alto que yo
- Como sabes como me llamaba mi padre?
- Charice escucha, no creo poder decirte – enarque las cejas.
- No puedes? O, no quieres?
- Aquí a mitad de estacionamiento no, es seguro- estaba irritada y me estaba enojando enserio.
- Tengo que sacarle copia a estos papeles el proyecto es para el jueves- dije controlando la rabia de mi voz, el no podía ser solo sincero sin rodeos ni secretos, ya había dicho la peor parte que era ser un vampiro y bueno desde un principio sabia que su corazón ya estaba ocupado. Rodo los ojos.
- Entra- abrió la puerta del jeep empujándome con su cuerpo hacia adentro tropecé y casi consigo caer sentada al suelo si no fuera porque logro sostenerme y sentarme en el asiento.
- Va enserio Dustan debo sacarle copia a estos papeles- dije en tono calmado luego de unos cinco minutos de silencio por la carretera y aunque estaba tan enojada por dentro el ya parecía lo suficientemente irritado como para añadirle mi enojo al ambiente.
- Yo me ocupare de ello- lo dijo de manera seca y fría lo cual hizo que me sintiera mal, me recordé de la tarea de la nota, del emparedado y lo bien que se había comportado conmigo desde el primer día de su llegada a la granja.
Observe sus manos cerradas fuertemente contra el volante, debía de estar mas enojado que yo. Respire hondo por enésima vez tratando de relajarme y lleve no muy convencida de lo que hacia mi mano hasta la suya. Sus músculos estaban tensos y su mirada estaba fija en el camino, de seguro no sabia lo que hacia. Trace los músculos sobresalientes de su mano con la yema de mis dedos, se sentía tan natural como si por alguna razón yo estuviese acostumbrada. De repente sus músculos se relajaron, voltee mi mirada de su mano hacia su rostro viendo como me observaba, aparte mi mano pero el la sostuvo entrelazando sus dedos con los míos.
Debía de estar loca pero ya no me importaba me sentía feliz allí y yo solo no quería pensar en ese instante si había o no otra chica. Me quite los tacones y me acomode recostando mi cabeza en su hombro aun con nuestros dedos entrelazados, no había tenido sueño hasta entonces con el aire acondicionado soplando contra mi rostro el aroma de lavanda que tenia Dustan hacia que se me cerraran los ojos de manera automática así que decidí confiar por una vez en toda mi existencia y quedarme dormida de manera tan vulnerable.
Entre a la cocina, para encontrar la mesa echa con manteles y flores, hacia tanto que esa mesa se veía tan bien. Observe hacia la estufa y estaba Dustan de espalda “buenos días” dijo volteándose, tenia una taza en las manos y lo mas sexy de el ese día era que bueno, no traía camisa!!!, tenia esa apariencia tan rebelde, con los pantalones peligrosamente colgando de sus caderas, me obligue voltear la mirada hacia el suelo.
-Hice el desayuno- ok, no podía evitarlo levante la cabeza para observarle aunque sentía las mejillas arder cuando me obligue a apartarla de sus abdominales.
-Sabes que no tienes por qué hacerlo- tenia que distraerme en otra cosa, así que me senté jugando con el ruedo del mantel, concentrándome solo en eso mientras me calmaba.
-Bueno pero quería hacerlo y no es como si hubiese dormido mucho
- Como, a que hora saliste de mi habitación?- seguía con la vista en el mantel pero mi voz sonó rara como apunto de la histeria pero en un tono bajo.
- No lo se- sentí como se acercaba, era absurdo, como podía haberme enamorado de un hombre diez años mayor que yo?
Observe sobre la mesa y había colocado un plato de wafles “gracias” dije mientras tomaba un pedazo y me lo llevaba a la boca cuidando de no mirarle cuando se sentó en la silla frente a mi. Estuvo callado ocupándose de dar pequeñas mordidas a un pedazo de pan mientras yo comía y no me había dado cuenta de la sorprendente hambre que tenia hasta que vi el plato vacío.
-Mas?- parpadee y le observe, tenia la misma postura que la otra vez con los codos sobre la mesa su barbilla acunada en sus manos y observándome de manera atenta al punto de hacerme ruborizar, otra vez.
-No, pero gracias- me levante antes de que descubriera que no podía apartar la mirada de el y camine hasta el fregadero y lave lo que había utilizado.
-Sabes, anoche estabas hablando dormida- me voltee, a menudo cuando hablaba dormida se me soltaba la lengua mas de lo debido- fue por eso que no pude salir de tu habitación hasta que me percate del amanecer- Estaba aterrada, que habré dicho como para que el se quedara toda la noche escuchando.
- Que, que fue lo que dije?- dije bajando la mirada, sentía tanta vergüenza.
- Yo diría que eres como un libro abierto- dijo levantándose del asiento se froto la barbilla y me observo- sabes, no te aconsejo que te emborraches- se estaba burlando.
- Claro, tómalo como un chiste, pero me gustaría que al menos fueras mas caballeroso y no tomaras como costumbre hurgar en mis cosas o escuchar lo que digo cuando estoy dormida- me cruce de brazos y bueno tenia que observarle para demostrarle que hablaba enserio, aunque no era como si me molestara.
- Créeme, soy muy caballeroso- se recostó de la pared tras el, introdujo las manos en los bolsillos de los pantalones y encogió los hombros en una pose demasiado atractiva y despreocupada- en especial contigo- sentí el corazón brincar hasta mi garganta, debía haber una ley para impedirle a alguien este tipo de control sobre las otras personas, simplemente no era justo, observe como sonreía, de acuerdo era suficiente.
Observe mis pies y estaba descalza así que comencé a caminar dando la vuelta por el otro lado de la mesa para ir a las escaleras “hacia donde te diriges?”
-Iré a buscar mis botas para comenzar a limpiar- di un paso pero sentí como me agarraba del brazo y tiraba de el de una manera muy sutil pero lo suficientemente fuerte como para que perdiera el equilibrio y quedara recostada de su vientre.
-Ah, creo que- trague saliva y cerré los ojos al sentir como se le tensaban todos los músculos bajo la palma de mis manos además de que tenia que controlar el latido de mi corazón- debo, debo- ok estaba temblando, que rayos?! Sentí como alzaba mi rostro y termine por perder el habla, porque este hombre tenia este poder sobre mi cuerpo?
-Ya me ocupe de eso- sentí su respiración a centímetros de mi rostro, estaba paralizada y apreté los ojos mordiéndome los labios, esto estaba mal muy mal.
-Abre los ojos, por favor- mordí aun mas fuerte mi labio para encontrar fuerza para hacer lo que el me pedía, cuando encontré algo de fuerza abrí los ojos y allí estaba el con su rostro a escasos centímetros de los míos-Sabes anoche dijiste todo lo que había ocurrido desde el momento en el que llegastes al cine- tenia que apartar mis manos de su vientre y mi mirada de su rostro pero no podía me sentía paralizada, si era cierto, el de seguro ya sabia que había ocurrido.
-Sabes- dijo deslizando su mano libre por mi cabello hasta las puntas deteniéndose justo en la parte baja de mi espalda, haciéndome estremecer- lo del primer beso se puede arreglar- le observe sorprendida observando como brillaban aquellas esferas negras y viendo que era a lo que Conie se refería, tenia un brillo algo extraño era como si en el fondo debería recordar pero aun así sabia que no lo había visto.
-Me ofrezco para arreglarlo- mi respiración (lo único que había estado normal en mi cuerpo hasta ese momento) se disparo delatando mi nerviosismo.
-Que- trague saliva nuevamente buscando aire- Que no habías dicho que estabas enamoradísimo de una chica?- dije volteando mi rostro, solo para poder lograr respirar aunque fue imposible cuando cerro la mano que tenia en mi espalda haciendo que nuestros cuerpos se encontraran demasiado juntos y entonces comprendí que por alguna razón no me sentía incomoda que el me tocara, solo tenia que decir algo para que me dieran nauseas, seguía mirando hacia la estufa tratando de controlar las ganas de deslizar mis dedos por sus fuertes músculos o observarle.
-Creo, que ella aun no sabe lo que siento- dijo susurrando contra mi garganta haciendo que sintiera hormigas justo allí.
No supe que fue lo que paso, al minuto como la cabeza me daba vueltas igualmente pero solo puedo recordar un ligero calor en mi garganta y luego solo su lengua deslizándose en una tierna caricia apartándolo, le observe, tenia que hacerlo “Que has hecho?” pregunte mi voz se escuchaba débil, sintiendo como el piso se movía bajo mis pies.
-Te Amo Charice, siempre lo e hecho- no podía entender sus palabras con claridad por el pitillo en mis oídos y mi vista estaba rara no podía ver con claridad todo estaba borroso.
-Que me pasa?- pregunte sintiendo como me fallaban los pies, me sujeto antes de llegar al suelo, no podía verle bien solo sentir como me levantaba, de pronto me entro un sueño y por mas que trate de no cerrar los ojos pudo mas que mi voluntad.
Desperté muy asustada, me había quedado dormida a mitad de una conversación, me senté sorprendiéndome al darme cuenta de que estaba en la habitación de huéspedes, me decise rápidamente de las sabanas y quede en mis pies aunque debí de hacerlo demasiado rápido porque sentí nuevamente el piso bailar bajo ellos.
Sentí unas manos sujetarme “Te has despertado” observe sobre mi hombro solo para encontrar a Dustan esto me estaba asustando.
-Esto es raro- dije enderezándome tratando de conseguir distancia entre el y yo
-Porque rayos estoy aquí?- me aparte de el caminando hasta la puerta sin apartar la mirada de el.
-Te desmayaste- parecía serio
-Se que me desmaye, pero, porque?- observe mi camisa luego mis pantalones luego dentro de mi camisa.
-Esta todo lo del inventario?- me estaba observando, solté el cuello de mi camiseta y le observe enojada
-Me drogaste?- pregunte con lagrimas en la garganta
-Que?- parecía ofendido
-Eres un idiota- las lagrimas amenazaron por salir- Tu no tienes sentimientos, viste como me puse anoche por lo que paso y aun así me- trague saliva estaba furiosa conmigo por ser tan estúpida- te robaste mi…
-O no, no, no Charice, como puedes pensar eso?- parecía asombrado, pero yo no podía quitarme la idea de la mente
-Como puedo?- estaba tan enojada en ese momento que creía ver todo blanco y negro con puntos rojos
-Desperté en tu cama!, Me desmaye luego de comer tu comida!- entre tantos puntos rojos observe como se acercaba
-Y preguntas como puedo pensar eso?- di un paso hacia atrás hasta asegurar la perrilla en mis manos.
- Charice, yo nunca, nunca haría algo así- mi mente no era capaz de pensar con coherencia, voltee la mirada no podía verle hacia que me sintiera perturbara.
- Solo lárgate, lárgate de la granja y de mi existencia- dije abriendo la puerta tras de mi y en cuanto me voltee comencé a correr fuera hacia el sembradío de maíz.
Ya estaba atardeciendo pero no me detuve para admirarlo, seguí corriendo hasta adentrarme en la cosecha. Cuando estuve segura de que ya había corrido lo suficiente me deje caer de rodillas, me sentía tan mal, me habían robado todo a mi madre, la granja de mi padre, mi identidad, mis labios, corazón y hasta mi inocencia. Las lagrimas me ahogaron, entere el el rostro entre entre mis rodillas había sido tan estúpida, tan ingenua “Me gustas mas como ingenua” que? Me enderece encontrando de nuevo a Dustan, esto se estaba volviendo rutina, pero que decía, como podía…
-Creo que es hora de hablar- se inclino frente a mi haciéndome retroceder
- No has tenido suficiente de mi?- sus ojos estaban dolidos
-Que mas quieres de mi?- las lagrimas se deslizaban por mis mejillas ya no tenia caso ocultarlas
- solo quiero explicarte
- Explicarme que?
-Como es que me drogaste? o Como aprovechaste de mi?
-No. Charice…
-Claro, me dirás como es que lograste adueñarte de mi corazón- se acerco deslizando sus pulgares por mis mejillas, sabia muy en el fondo que estaba loca por sentir alivio ante su tacto.
-Obsérvame- dijo, pero como me reusaba a levantar la mirada coloco sus dedos en mi barbilla levantándola y casi consigo caerme de espaldas si no fuera porque el ya me había sujetado.
Se veía diferente, totalmente diferente para ser sincera, estaba sonriendo y lo mas curioso de esa sonrisa era ( O dios mío, el tenia colmillos!!!)
-Que, que significa esto?
-Charice, soy un vampiro- trague saliva ruidosamente
-Esto es un chiste- dije aun mas enojada
-No Charice , como podría bromear con algo así?- se estaba burlando, tenia salir de allí
-NO!- era un tono claramente dominante al punto de que por alguna razón me hizo reír.
-No es chistoso, estoy tratando de explicarte algo muy serio- sus ojos estaban vidriosos al punto de la ansiedad y eso me hizo sentir mal, tal vez era cierto y no me había hecho nada pero el cuento del vampiro se lo podía ahorrar yo sabia una cosa y esa era que los cuentos de hadas eran solo eso cuentos y que bueno estaba loca si esperaba creer en vampiros porque eso eran solo fabulas.
-Entonces, somos dos locos- le observe enojada
-Como haces eso?- le pregunte, por alguna razón sentí que el dolor se marchaba de mi, dejando solo paz
-Hacer que?- me cedió espacio para poder levantarme
-Saber lo que pienso- sacudí mis pantalones y le observe frente a mi
-Te lo e dicho, soy un vampiro, es por eso que te desmayaste, lo siento no pude controlarme, tu aroma es algo, llamativo- por alguna razón se me aguaron los ojos, recordé cuando estábamos en la cocina, el calor en mi garganta, su lengua, abrí los ojos de par en par llevándome las manos a la garganta de forma instintiva. Era un vampiro!!! Y me había mordido, ya sabia yo que parecía demasiado perfecto, di un paso hacia atrás, pero el no me dejo seguir me sujeto por la camisa impidiendo que siguiera retrocediendo, sentía las palabras atascadas, porque rayos me tenían que pasar estas cosas a mi?
- Charice, no te hare daño, por favor- trataba de apartarme de el pero fue inútil porque al instante estaba frente a mi, ignore lo increíblemente seductor que se veía allí parado frente a mi sin camisa suplicando y voltee la mirada hacia las plantas de maíz- por favor solo escucha- me tomo por asalto cuando dejo caer su cabeza sobre mi hombro, rodeando mi cintura con ambas manos en un abrazo difícil de liberarse.
- Se que no lo merezco, pero solo te pido un poco de confianza- sentía mariposas subir y bajar en mi estomago, no era justo, ¿porque no podía simplemente salir corriendo?, y aunque sabia que estaba muy vulnerable al tener a un vampiro recostado de mi hombro sentía que estaba en el lugar mas seguro de este mundo.
-Dustan, como rayos le haces para ponerme el mundo al revés?- pregunte sintiéndome totalmente expuesta, alzo el rostro y yo le observe con una gran sonrisa mostrándome sin ningún miedo sus colmillos, no estaba asustada solo algo impresionada.
- Yo diría, que es porque me amas- las mariposas subieron hasta mi garganta, era un presumido.
- No alimentes tanto tu ego- me aparte de el como pude y me di la vuelta para comenzar a caminar hacia la casa.
- Sabes, no necesito alimentarlo…- pero antes de que pudiera decir algo me había levantado del suelo y había comenzado a correr a una velocidad poco humana conmigo en brazos, entere el rostro en su pecho sintiendo la textura de su piel contra mi mejilla, era todo lo contrario de lo que había escuchado sobre los vampiros suave cálido, cuando se detuvo me coloco sobre mis pies.
- Tu eres quien lo hace, Charice- le observe inclinando solo un poco mi cabeza hacia arriba para poder mirarle a los ojos, tenia esa mirada rara llena de adoración que me hacia derretir por dentro- Te amo- pero antes de que se inclinara para besarme enderece el rostro, necesitaba tiempo, esto estaba pasando demasiado rápido y me estaba confundiendo.
- Todo el tiempo que quieras- se conformó con solo besar mi frente.
- Creo que debería entrar, mañana tengo clases- dije soltando un suspiro y alejándome de su cuerpo.
Pude sentir algo de alivio aunque no sabia porque, entre a la casa y fui directo a mi habitación, agarre una camiseta y otros pantalones estirados de ejercitarme y entre al baño. Trence mi cabello ya que no quería tener que desenredarlo mañana y luego de cepillarme los dientes me deje caer en mi cama, tenia tantas preguntas que hacer tantas dudas que mi mente solo conseguía dar vueltas al imaginárselo pero deberían esperar hasta mañana, el cansancio era tremendo y mis ojos se cerraban solos.
Sabia que estaba soñando pero quería quedarme así para siempre, estaba en la granja y mi madre estaba a mi lado, cantábamos una vieja canción mal entonada, mientras hacíamos un pastel en la cocina, siempre me habían gustado los pasteles pero este era uno de mis preferidos luego de las trufas de chocolate que encabezaban la lista, era de zanahoria una receta que mi padre le había traído a mi madre en su ultima visita a la granja antes de morir. Lo estábamos decorando con crema blanca cantando y riendo, todo era tan perfecto, escuchar su risa aunque fuera por sueños era armonioso, sabia que si ella estuviese aquí de seguro me protegería y orientaría como siempre lo hacia cuando tenia miedo “Hora de levantarse” se sentía tan cálido “Charice” sentí un nudo en el estomago, me veía desaparecer de la hermosa escena volviendo a la realidad.
Abrí uno de mis ojos solo para encontrarme abrasada a Dustan “que haces aquí?” pregunte medio somnolienta levantando el rostro para poder observarle.
-Observe que no te levantabas y decidí venir a levantarte
-Que hora es?- lance un bostezo y por alguna forma instintiva mi nariz fue a dar contra su pecho, cerrando los ojos y respirando su aroma, pero me di cuenta de que comenzó a destrenzar mi cabello.
- Son las seis, creo- trate de apartarme, estaba tarde y debía comenzar con las tareas de la casa, pero no me dejo apartarme reteniendo mi rostro contra su pecho- ya hice todas las tareas, deberías ir a bañarte yo te hare de desayunar- beso la parte superior de mi cabeza desate su cintura preguntándome como había ocurrido.
- Tengo muchas preguntas para ti- dije tomando un buen impulso y levantándome de la cama.
- Claro, responderé a todas tus preguntas- creí captar un tono de ironía aunque me convencí de que era mi imaginación.
Entre al baño y luego de bañarme y cepillarme los dientes me envolví en una gruesa toalla blanca y salí hacia mi armario solo para encontrar sobre mi cama un hermoso vestido color purpura. Camine hasta el y lo levante, tenia las mangas largas y la falda era en bolados en distintos escalones, observe al suelo y habían unos hermosos tacones suecos color blancos, agarre la nota que se callo y la abrí.
Me gustaría que lucieras esto hoy… espero y te guste…
Era una línea muy sencilla pero me hizo estremecer, me vestí y coloque los tacones, no me había puesto tacones desde pequeña y temía caerme con ellos, por suerte siempre me depilaba a menudo así que no tuve que entrar nuevamente en la ducha. La falda del vestido se extendía desde las caderas hasta un poco encima de las rodillas. Acomode mi cabello abotone los botones delanteros y los de las mangas, agarre mi mochila y comencé a bajar las escaleras cuidando de no caerme con los tacones aunque luego del minuto con ellos me acostumbre.
-Huele delicioso- dije entrando a la cocina y dejando mi mochila sobre la mesa.
Estaba de espaldas en la estufa y tuve que obligarme a no acercarme a observar sobre su hombro, se volteo con un plato en la mano y se quedo observándome de manera poco discreta al punto de que baje el rostro por lo abochornada que estaba.
- Sabia que te quedaría perfecto- sentí nauseas pero por suerte se percato de mi incomodidad y en cuanto pudo concentrarse coloco el plato sobre la mesa y aparto una silla, le observe y no podía evitar sonreírle, me senté cuidando la parte trasera del vestido y observando el pato “ y se ve delicioso” dije observando sobre mi hombro y luego de vuelta al plato donde había una tortilla de huevos con queso y tostadas.
- Gracias por el vestido- dije llevándome a la boca el primer bocado
- Esta delicioso- trague y volví a picar otro pedazo
- No comes?- pregunte y me quede callada percatándome de lo imprudente que había sido.
- No pero, si te ofreces- se me erizaron todo los bellos de la nuca al sentir su aliento tan cerca de mi garganta y por alguna razón estaba paralizada, sentí sus labios justo allí pero fue en un cálido beso que me hizo lanzar un suspiro.
- Deberías apurarte- coloco frente a mi un vaso con leche, era una torpe el me había dicho que no me haría daño y aunque sentía que lo decía enserio tenia una rara manera de estar siempre a la defensiva.
- Escucha Dustan, no quería ser grosera solo…
- Se que no, no te preocupes- sonrió y se sentó frente a mi, observándome atento mientras comía.
Acabe de desayunar y me levante a fregar lo que había utilizado “Hoy llegare tarde” dije cerrando la llave del agua.
-Y adonde iras?- me voltee y sonreí, no podía hacer nada mas, a el era a la única persona a la que no me molestaba darle explicaciones.
-Debo ir a la biblioteca y comprar algunas cosas
-Bien entonces dime que debes comprar y yo iré al mercado mientras tu estas en el instituto- le observe de acuerdo podía adelantar algo si le dejaba hacer eso.
-Bueno, te hare una lista- saque un papel de mi mochila junto con un lápiz y comencé a apuntar solo para recordarme que igual y debía de ir al mercado a comprar productos para lavarme el cabello navajas y tampones y obviamente no le pediría que los comprara.
- Aquí tienes- agarre el efectivo sobre la nevera y se lo pase junto con la lista
- Nos vemos a la tarde- dije observándole indecisa de lo siguiente que quería hacer, bese su mejilla y me voltee agarrando mi mochila
-Iré por ti- no podía decir nada solo seguir caminando, porque aunque de verdad necesitaba comprar las cosas antes de que Paul llegara a casa la verdad era que me encantaba la idea de montarme en su auto y estar con el.
Sacudí esas ideas de mi cabeza y comencé a caminar hacia la parada, el camino estaba seco así que se me hizo fácil caminar, al llegar a la parada observe como me observaban y comenzaban a hablar entre ellos. Les ignore y cuando llego el auto bus me senté en mi lugar al final.
Al llegar al instituto trate de no prestarle atención a nadie así que camine directo a mi salón ya que había tocado la campana en cuanto llegamos, abrí la puerta y no parecía haber nadie todavía, algo muy extraño porque yo era la ultima en llegar siempre, observe a Conie despedirse de Chad en la puerta, al menos algo había salido bien en la doble cita del sábado. Entro como si flotara y no pude evitar sonreír.
-Disculpa…- dijo pero abrió los ojos al notar que era yo
- Wao, esto si que es un cambio- le sonreí abiertamente mientras se sentaba a mi lado
- Bueno se podría decir que digo lo mismo- dije señalando hacia la puerta y volteándome en mi asiento para observarle
-Si, bueno, es un cambio porque, somos novios
-Enserio?- pregunte tratando de apartar su atención de mi atuendo
-Si, me lo pidió luego de que nos fuéramos del cine, están lindo…
-La mirada hacia el pizarrón y la tarea sobre sus escritorio- La tarea!!! Lo había olvidado por completo no la había terminado.
- Esta todo bien Charice?- escuche a Conie preguntar a mi lado, asentí con la cabeza y abrí mi mochila.
-Que rayos- dije de manera ausente mientras sacaba una bolsa de papel, la abrí y bueno había un emparedado, no pude evitar sonreír de seguro Dustan lo había puesto allí sin que me percatara. Saque el cuaderno de ejercicios y busque el papel semi completado pero este estaba con todos lo ejercicios hechos con una nota escrita en una esquina “Algo me dijo que no habías terminado, ten buen día” tape el pedazo de papel cuando Conie observo sobre mi hombro. Me apresure a borrarlo y dejarlo sobre la mesa. La profesora comenzó a explicar pero yo estaba muerta del aburrimiento intentaba prestar atención a la clase pero nuevamente por alguna razón ya me sabia el material, así que solo aparente que estaba atendiendo cuando en realidad lo que hacia era ver el reloj sobre la pizarra .
Al sonar la campana me levante de mi asiento recogí mis libros y salí de allí antes de que alguien me detuviera para decirme algo. Estuve lidiando con los comentarios hasta la hora del almuerzo sin mencionar que por suerte no vi a Dean en todo el día lo cual agradecí. Me encontré a Gus en el pasillo y me detuvo.
- Charice, veo que si utilizaste el dinero para comprarte algo bonito- le sonreí, porque bueno no le diría de donde había sacado el vestido.
- Por cierto mi amigo me dijo que le dieron el trabajo…
- Espera, que has dicho?- pregunte confundida se me había olvidado que Gus había enviado a un amigo suyo a pedir el empleo.
- Si, te lo había dicho, Dustan me dijo que le dieron el trabajo
- El no te lo dijo?- me pregunto irónico
- No- esto me hacia pensar en que si Dustan y Gus son amigos, Gus sabría que Dustan es un vampiro? Sacudí esa idea de mi cabeza, de seguro Gus no lo sabia si no me lo mencionaría, cierto?
- Deberías ir a almorzar- dijo haciéndome percatar de que se estaba marchando por el pasillo.
Entre a la cafetería y camine hasta la mesa habitual me senté frente a Conie quien ya había comenzado a comer y observe como como sacaba m almuerzo de la mochila, no podía evitar sentirme mal por el echo de que yo esta ves traía mi almuerzo. Agarre el envase de futas que me estaba ofreciendo y la observe, debía decirle lo que estaba pasando con Dustan al menos la parte de lo sentimental, porque el hecho de que el es un vampiro no lo podía ni mencionar.
- Pasa algo Charice?
- En realidad, debo decirte algo- suspire y abrí distraídamente el envase
- Recuerdas que me habías dicho que Dustan me observaba de manera extraña?
- Si-dijo distraídamente mientras comía una uva
- Bueno pues creo haber descubierto el porque
- Que es?- pregunto dejando de lado su envase de frutas
- Bueno se podría decir que yo le gusto
- Ah eso- volvió a sus frutas y yo le observe confundida
- Ya lo sabia
- Que?
- No es difícil notarlo, lo que me preocupa es la edad.
- Que edad dijiste que tenia?
- No he dicho su edad y no le gusta que hablen de ello así no preguntes- dije llevando a mi boca una fresa y sacando el emparedado de mi mochila, podía comer ambas cosas o eso esperaba.
- Pero parece mas mayor que tu, no lo suficiente como para ser tu padre pero mas mayor- parecía estar tratando de adivinar así que la deje, saque el emparedado y di un mordisco, era de pollo.
- De donde has sacado tu eso?- me pregunto prestando atención a lo que tenia en mis manos
- Veras, el es muy protector y bueno se podría decir que infiltro el emparedado cuando me pasaba un vaso con leche- me encogí de hombros y agarre una uva.
- Un vaso con leche?- asentí tragando
- Si, se encarga de que coma las tres comidas del día desde que llego a la granja- di otra mordida al emparedado
- Pues si, yo no diría que simplemente le gustas
- Yo diría que tienes que tener cuidado con el, aun tiene algo raro- no pude reprimir una sonrisa, yo sabia que era exactamente lo extraño en el, pero bueno obvio que no le diría o eso es lo que consideraba prudente.
- Estaba pensando, que tal si te quedas el miércoles en mi casa, mama esta loca por verte- le observe yo también quería ir a ver a la señora Jackson pero no creía poder pedir permiso.
- Además, cuando será la próxima vez que Paul salga en un viaje tan largo?
- Claro veré que puedo hacer- me lleve otra fruta a la boca y comencé a pensar una buena lista de preguntas para Dustan.
Las clases terminaron demasiado lento, que sorpresa, estaba tan ansiosa que no me importo los comentarios de los estudiantes así como tampoco los del profesor de gimnasia quien me sugirió algo mas cómodo para mañana ya que empezaríamos con los ejercicios prácticos de baloncesto. Salí de mi último salón casi corriendo, si no fuera por los tacones, llegue hasta la parte delantera del instituto y lo primero que observe fue el Jeep rojo.
Observe a Dustan bajarse para abrirme la puerta, traía una chaqueta de cuero marrón y unos pantalones de demin claros.
- Hola- le observe a mi lado y tuve que apartar la mirada ya que se me hacia difícil ocultar lo cautivada que estaba con la suya.
Entre al auto cuidando el ruedo del vestido y sentándome. Al segundo Dustan estaba sentado junto a mi encendiendo y acelerando el auto “Iras a la biblioteca?” me pregunto mientras me abrochaba el cinturón.
- Si debo sacarle copia a unas páginas- acomode mi cabello sobre mi hombro y comencé a jugar con las puntas que llegaban casi hasta mi falda solo para evitar mirarle.
- Entonces, cual es tu lista de preguntas?- lo pensé con calma tratando de encontrar la mas preocupante.
- Ayer me mordiste- me lleve instintivamente la mano al lugar en la garganta donde recordaba el calor de su respiración- eso, significa que me convertiré en vampiro?- estaba algo reacia a saber esa respuesta.
- Pero pequeña, que clase de libros lees?- sentí nauseas acompañadas por mariposas, pero al menos se estaba burlando así que me relaje sorprendiéndome de lo rígida que había estado sentada.
- Te estas burlando, eso es bueno- dije riendo nerviosamente jugando con mi cabello
- Charice, eso de las mordeduras son mentiras, se necesita beber sangre de un vampiro y morir con la sangre en tu sistema para comenzar con la transformación.
- De acuerdo, segunda pregunta- respire hondo- La chica, quien es?- no podía evitar sentirme celosa
- La conozco?- baje la mirada sintiendo arder el rostro y mis manos temblando mientras torcían una y otra vez mechones de cabello entre los dedos.
- Charice- sentí una de sus manos controlando las mias
- Que tan bonita es- de acuerdo, no podía mas la angustia y los celos me estaban comiendo desde dentro.
- Es hermosa- el auto se detuvo y yo solo no pude evitar observarle ridículamente enojada- la mas hermosa diría yo- me mordí el labio inferior viendo como me observaba con aquellas perlas negras relucientes, aparte mis manos de la suyas y me cruce de brazos claramente enojada.
- Y si la vieras cuando se enoja, parece una chiquilla malcriada- di otro suspiro tratando de controlarme tenia el corazón latiendo demasiado rápido.
- Un carácter imprescindible, unos ojos azules que te llevan directo a su alma, su belleza exterior no es todo lo que te cautiva si no lo que hay dentro de su corazón amor, bondad y unas ansias de comerse al mundo- le observe sonreír y yo volví a morder mi labio inferior de manera ausente, no entendía bien lo que estaba diciendo.
- Y si la estuvieses viendo justo ahora como yo, solo querías besarla y apartar sus inútiles celos que solo siente por ella misma- le observe aun mas enojada no era justo que me siguiera confundiendo.
- Dustan no mas si, de verdad, páralo, no quiero, no me siento preparada como para que me con fundas mas de lo que estoy- observe hacia afuera y vi que estábamos estacionados frente al edificio de la biblioteca central- tu puedes estar acostumbrado a jugar de este modo pero yo no, no quiero entrar en tu juego.
Agarre mi mochila y me baje, me sentía como una idiota, pero fue inútil porque ya estaba frente a mi aprisionándome contra el auto “Porque rayos eres tan difícil esta vez Alice, se que es difícil hacerte entender pero…” le observe sorprendida
- Como sabes mi segundo nombre?- me enderece avanzando un paso, haciéndolo retroceder, algo raro considerando que el era mas alto que yo
- Como sabes como me llamaba mi padre?
- Charice escucha, no creo poder decirte – enarque las cejas.
- No puedes? O, no quieres?
- Aquí a mitad de estacionamiento no, es seguro- estaba irritada y me estaba enojando enserio.
- Tengo que sacarle copia a estos papeles el proyecto es para el jueves- dije controlando la rabia de mi voz, el no podía ser solo sincero sin rodeos ni secretos, ya había dicho la peor parte que era ser un vampiro y bueno desde un principio sabia que su corazón ya estaba ocupado. Rodo los ojos.
- Entra- abrió la puerta del jeep empujándome con su cuerpo hacia adentro tropecé y casi consigo caer sentada al suelo si no fuera porque logro sostenerme y sentarme en el asiento.
- Va enserio Dustan debo sacarle copia a estos papeles- dije en tono calmado luego de unos cinco minutos de silencio por la carretera y aunque estaba tan enojada por dentro el ya parecía lo suficientemente irritado como para añadirle mi enojo al ambiente.
- Yo me ocupare de ello- lo dijo de manera seca y fría lo cual hizo que me sintiera mal, me recordé de la tarea de la nota, del emparedado y lo bien que se había comportado conmigo desde el primer día de su llegada a la granja.
Observe sus manos cerradas fuertemente contra el volante, debía de estar mas enojado que yo. Respire hondo por enésima vez tratando de relajarme y lleve no muy convencida de lo que hacia mi mano hasta la suya. Sus músculos estaban tensos y su mirada estaba fija en el camino, de seguro no sabia lo que hacia. Trace los músculos sobresalientes de su mano con la yema de mis dedos, se sentía tan natural como si por alguna razón yo estuviese acostumbrada. De repente sus músculos se relajaron, voltee mi mirada de su mano hacia su rostro viendo como me observaba, aparte mi mano pero el la sostuvo entrelazando sus dedos con los míos.
Debía de estar loca pero ya no me importaba me sentía feliz allí y yo solo no quería pensar en ese instante si había o no otra chica. Me quite los tacones y me acomode recostando mi cabeza en su hombro aun con nuestros dedos entrelazados, no había tenido sueño hasta entonces con el aire acondicionado soplando contra mi rostro el aroma de lavanda que tenia Dustan hacia que se me cerraran los ojos de manera automática así que decidí confiar por una vez en toda mi existencia y quedarme dormida de manera tan vulnerable.
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