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martes, 15 de mayo de 2012

Capitulo. 2



                               Depresión, Suicidio, Robo y Tristeza




No podía dormir tenia las imagines en mi cabeza como una película sin final, abrí la ventana para que entrara aire y me senté en el suelo junto a ella para escuchar los sonidos de la noche escuche que los animales en el coral estaban nerviosos así que asome la cabeza y encontré que la luz del granero estaba encendida y estaba segura de haber apagado las luces. Me puse los pantalones baje las escaleras y salí por la puerta de la cocina hacia el granero.
Cuando entre encontré a los caballos muy agitados, agarre el rastrillo y comencé a caminar hasta donde se suponía estaba una yegua color café y al no ver su cuello sobre la valla me asuste. Respire profundo y abrí la puerta estaba tendida sobre el suelo con sus enormes ojos observándome, voltee la mirada hasta el otro lado del coral y encontré a Dustan inclinado ‘Que estás haciendo?” le pregunte dejándome caer junto a la cabeza de la yegua para acariciarle. 
-Esta dando a luz- parecía distraído en lo que hacia-Parece que no puede salir-Y que estas esperando entonces?- pregunte levantándome sus ojos se abrieron de par en par-Muévete- le ordene se movió de mala gana para darme espacio, la revise y era cierto si no salía morirían ambos.-Que piensas hacer Charice- le observe incrédula. De que clase de granja había salido el?
Introduje mis manos en la cavidad del animal tratando de dar con el potrillo “Charice” le ignore no tenía tiempo para explicarle que había sido asistente de parto de animales durante toda mi infancia. Cuando al fin di con el cuerpo de la criatura comencé a tirar hacia afuera ejerciendo un poco de fuerza “Podrías no desmayarte y darle masaje en el estomago a la yegua” dije apretando los dientes y sintiendo como las gotas de sudor bajaban por mi frente por lo complicado que se estaba volviendo todo. No me contradijo e hizo lo que le pedí luego de un minuto la yegua copero y pude extraer al animal hacia el mundo, me aparte para que la madre pudiera ocuparse de limpiarlo.
-En mi completa existencia había visto a una mujer hacer lo que tu acabas de hacer- Gracias- dije levantándome respirando algo pesado-Si es un alago cierto?-Dime de que granja saliste como para no saber algo tan básico - comencé a salir de allí hasta el grifo del agua.
-Nunca e trabajado en una granja- abrí le llave-porque no me sorprende- comencé a lavarme las manos hasta mas arriba de mis codos.-Que quieres decir con eso?- sonaba ofendido y entonces me recordé de porque acostumbraba a no ser tan espontanea-No bueno, yo solo lo digo, por tu apariencia, pareces mas del tipo ejecutivo que un granjero- sentía arder la cabeza de calor así que incline la cabeza mi cabello barriendo el piso y deje que el agua corriera mojando mi cuero cabelludo haciéndome sentir relajada-Siento que te despidieran por mi culpa- sabía que no era mi culpa pero tenia la extraña necesidad de disculparme, limpie las puntas y comencé a exprimir el cabello para secarlo.-En primer lugar tu no tienes la culpa- observe como se acercaba a mi para ayudarme pero retrocedí echando mi cabello hacia atrás y observándole-y en segundo, no me despidieron así que no tienes por qué disculparte- retrocedió cediéndome espacio
-Entonces que paso con Paul?- pregunte intrigada mientras cerraba la llave del agua
-Bueno, luego de que se levantara agarró su maleta y se fue- le observe sin poder creer lo que decía, le tomo un segundo volver al hilo de lo que decía.
-Y eso que significa?- pregunte observándole y temiendo cual seria su respuesta -Bueno yo creo que se quedó en algún sitio esta noche para luego partir hacia el aeropuerto- eso tenía sentido
Acomode mi cabello y comencé a salir del granero “Que descanses’ dije observando sobre mi hombro y dedicándole una sonrisa de agradecimiento por lo que había hecho por mi.
Eran cerca de las seis y no me había levantado así que me apresure a hacer el desayuno, amarando mi cabello en una desalineada coleta, observe el refrigerador, necesitaba comprar suministros tal vez si llamaba a Gus el podría llevarme al mercado.-Buenos días- escuche la voz ronca a mis espaldas y no pude evitar dar un salto y pegarme en la nuca en el proceso-Lo siento me e levantado tarde, el desayuno estará listo en unos minutos- dije agarrando los ingredientes para hacer panqueques.-No importa, no tengo hambre- me voltee sin observarle enojada porque había gastado un preciado tiempo en tratar de hacerle el desayuno.
-Como quieras, igual y te lo dejare tapado para cuando tengas hambre- acomode los ingredientes en la mesa y no pude evitar mirarle lo cual fue un grave error porque estaba realmente atractivo parecía como si se hubiese levantado hacia horas y hubiera desayunado y dado una buena ducha pero lo que realmente lo hacía endemoniadamente guapo eran esos increíbles ojos de un negro profundo.
Me obligue a voltear hacia el fregadero agarre un plato y los cubiertos que necesitaba “Y que se supone hace una chica como tu un sábado?” pregunto obviamente percatándose de mi repentina evasión lo que hizo que mis mejillas se colerizaran.-Bueno si estas preguntando por las actividades del día, no te preocupes las veras muy pronto- comencé a revolver los ingredientes-Por cierto en la oficina hay unos papeles que deberías revisar- encendí la estufa colocando la sartén.

Comencé a hacer los panques y él se retiro a la oficina que una vez fue de mi padre. Al acabar de hacer el desayuno deje la pasta del almuerzo cocida y subí a mi habitación para poder bañarme. Luego de estar bañada y vestida trence mi cabello sin saber que hacer con el así que baje las escaleras mis botas estaban rechinando pero no me importo, observe a Dustan sumergido en una pila de papeles.
Comencé con el granero como de costumbre limpiando los cobertizos, dándoles comida a los animales y llenando las cubetas de agua para que pudieran hidratarse. Conduje al ganado hacia la porción de tierra donde las soltábamos y comencé a limpiar toda la suciedad cuando escuche las suelas de goma a mis espaldas, me voltee y encontré a Dustan con una pala.-Pensé que querías ayuda-No. estoy bien, tu deberías estar en la oficina- dije sabiendo que si Paul se enteraba de que el me estaba ayudando me ganaría una buena paliza-Ya termine y si lo que te preocupa es Paul no te preocupes, no tiene por qué enterarse- le observe sorprendida, acaso me estaba leyendo la mente? -Gracias- dije volteándome sintiendo como mi trenza se acomodaba en mi hombro mientras volvía a la limpieza arrastrando toda la suciedad hasta el contenedor de abono.-Entonces- le observe sorprendida junto a mi- Desde cuando haces trabajo de granja?-Se podría decir que toda mi vida aunque debo admitir que últimamente lo e ejercido mas- no pude ocultar una sonrisa y se me hizo muy raro porque yo sonreía con muy pocas personas y curiosamente el se había agregado a esa exclusiva lista.
-Entonces no te gusta- era una afirmación ante sus ojos-No, si me gusta es gratificante solo que- no pude evitar la frase yo solo quería morder mi lengua y seguir trabajando así que deje la frase inconclusa y comencé a limpiar nuevamente y el no pareció querer forzarme a decir nada así que se limitó a ayudarme.
Como acabamos lo suficientemente rápido pude ir nuevamente a los cobertizos para alimentar las dos crías de cabra y verificar al potrillo recién nacido. Agarre los biberones y me senté en el suelo de paja junto a las dos pequeñas crías, agarre la primera colocándola sobre mi falda y dándole el biberón, esta era mi parte favorita de todo el día, alimentar a las crías era como un sexto sentido que me me impulsaba a quererlos.
-Entonces a que hora se supone que comes?- me pregunto Dustan haciéndome percatar de su presencia.
-Por lo general en el almuerzo cuando estoy en el instituto, ceno cuando Paul se va a dormir- no pensaba en lo que decía mi atención estaba de lleno en la pequeña cría que bebía del biberón vorazmente, ademas con los años había aprendido a ignorar el hambre, por lo que tenia que obligarme a recordar la mayoria de las veces que no había comido nada en todo el dia y en ocasiones desde días anteriores.
- Y los fines de semana?-No lo se, hay veces que solo lo hago los domingos en el desayuno- que acababa de decir? Era imperdonable que se me hubiese escapado semejante detalle.-Que acabas de decir?- esta vez si preste atención, aparte cuidadosamente a la primera cría y agarre a la segunda dándole su biberón-No importa si, y por lo que mas quieras no le digas a Paul que te lo dije me matara si se entera- me asegure de que la cría estuviese bebiendo y voltee a verle, estaba apoyado en la madera observándome atónito.- De acuerdo yo no le digo nada y tu vienes a comer- le observe sorprendida por lo que estaba escuchando, me estaba chantajeando?-Me estas chantajeando?- pregunte sintiendo la protesta de la pequeña cabra cuando se acabó la fórmula de su biberón.-Si quieres tomarlo de ese modo, pero es por tu bien así que levántate- su voz era pura armonía pero tenía algo que te hacia hacer lo que decía.-Como quieras, pero si me meto en problemas por tu culpa- coloque a la cría junto a la otra agarre los biberones y me levante dejando los biberones en su lugar.
Cuando entramos a la cocina camine hasta la olla donde estaba la pasta cocinada ‘Con que quieres tu pasta?” le pregunte mientras comenzaba a verter el agua en el fregadero.
-No, no, no, nada de eso- coloque la olla en el fregadero y le observe disgustada, yo no volvería a hacer el almuerzo.-Cómo?- pregunte irritada-Siéntate- dijo apartando una silla de la mesa
Me cruce de brazos “gracias pero estoy bien aquí” dije desafiante, ni de chiste me sentaría a su alcance cuando me miraba de esa manera tan poco sutil.
-Dije que te sentaras- mi corazón se estrujo de miedo nunca había escuchado algo tan atemorizante pero melodioso a la vez, camine enojada hasta la silla y me senté.
-Y ahora que?- pregunte sintiéndome humillada las esperanzas de que pudiera llevarme bien con el estaban en decaída.
-Ahora- le observe caminar hasta el fregadero y no pude evitar ver como se movía- tu me dirás con que quieres tu pasta- vi como vertía los fideos en un plato, sacudí mi cabeza, hablaba enserio?-No, Dustan esto es inaceptable si Paul se entera estoy mas que frita- comencé a levantarme pero vi como apuntaba el cuchillo con el que había comenzado a cortar así que me deje caer nuevamente en la silla.-No tiene por qué enterarse- coloco el plato frente a mi y observe que ya le había agregado los vegetales y la carne.
-Como su pistes?- pregunte observando el plato, aun no me podía creer que hubiera dado al tino con lo que me gustaría en un plato de comida.-Intuición- se encogió de hombros y se sentó al otro lado de la mesa observándome- ahora come- me cruce de brazos.
-Y tu?-Hiciste panques como para un ejercito créeme no tengo nada de hambre.-De acuerdo- comencé a comer y estaba delicioso, tenía un ligero toque de ajo, menta y perejil.-Esta bueno- dije tragando lo que estaba en mi boca, no me había dado cuenta del hambre que tenia hasta ese momento.
-Me alegra que te guste- volví a llevar otra porción a mi boca bajando la mirada hacia el plato y por alguna extraña razón me sentía tímida cuando me observaba de esa manera tan atenta.
-Y bien dime, de donde eres?- pregunte cuando no pude mas con el silencio-Soy de Inglaterra- Obvio, pensé, tenia ese aire tan sexy que solo ellos poseían.-Y que te hizo venir a Arizona a un lugar tan aburrido como una granja?- se rio o mas bien mostro su increíble dentadura blanca y sentí nauseas, esto no estaba bien no estaba nada bien.-Vine tras el amor de mi existencia- parecía muy sincero y para colmo me sentí celosa, porque rayos había preguntad? Pero lo mas estúpido de todo era que, estaba celosa!, ‘hola ingenua, el no es nada tuyo’, di un suspiro y le observe esta vez reprimiendo una sonrisa.-Eres muy profundo con tus palabras- no pude evitar decirlo con admiración-Solo digo lo que me sale del corazón- me sentía arder-Perdona que pregunte pero, qué edad tienes?- le observe y tenia la cara acunada en la palma de las manos con los codos sobre la mesa, se veía tan lindo que tuve que obligarme a apartar la mirada tragando un bocado para poder contestarle.-Tengo dieciséis-pensé que tenías mas- lo dijo de manera ausente pero logre escucharlo-Porque dices eso?- pregunte intrigada-No, nada pareces de mas es todo- Ok ahora me decía vieja y este que se estaba creyendo?-Muy chistoso y tu señor que edad tienes?- me sentía raramente cómoda hablando con el, me cruce de brazos cuando termine de comer todo lo del plato sintiéndome realmente abastecida.-Tengo mucho mas que tu- sonrió de manera abierta y sabia que me estaba tomando el pelo-Ves tu me dices que yo parezco vieja y no quieres aceptar tu edad- me levante hacia el fregadero con mi plato dando un respingo enojada.
-Tengo veintiséis- me llevaba diez años y aun así eso lo hacía mas sexy a mi vista, sacudí mi cabeza, estaba loca, jamás me había gustado tanto alguien como en ese momento- Y será mejor que no lo menciones porque no me gusta hablar sobre mi edad- me voltee y no pude evitar reírme.
-Va enserio?- pregunte recuperándome-Jamás había hablado mas enserio- le observe y estaba serio-Lo siento- dije apenada volteando al fregadero-y bien el amor de tu existencia, sabe que estas en una granja?- no podía evitar preguntarle, pero me asegure de estar terminando de fregar los trastes para no observarle.-Bueno, yo diría que ella puede que lo sepa, pero no se a dado cuenta de que estoy loco por ella- huy!! Y tenía que seguir echándomelo en cara.-Muy interesante- dije en tono ausente reprimiendo el revoltijo de emociones mientras caminaba hacia el salón principal.
-A dónde vas?-Aun debo terminar de hacer los deberes de la casa- seguí caminando, no tenía ganas de seguir escuchando que tan enamorado estaba de una chica que no sabia ni que el existía y lo peor era que seguía sintiéndome celosa.

Dustan se ensero en la oficina a hacer unos papeleos y yo me dedique a lavar la ropa aunque gracias a dios no era mucha porque yo me la pasaba lavando siempre que podía para que no se acumulara la ropa sucia, termine muy pronto de recoger las habitaciones así que me encere en mi habitación para poder hacer los deberes de la escuela. Eran casi las cinco y eso me recordó que debía de hacer la cena, deje los libros de lado, debía de sacar algunas copias menos mal que Gus me había dado dinero así podría comprarme todo lo básico.

Baje las escaleras y me llamo la atención el exquisito olor a pizza casera. Observe hacia el horno donde estaba Dustan extrayendo la pizza.

-No deberías estar cocinando- dije observando como la colocaba sobre la mesa-Bueno me percaté de que estabas estudiando así que hice yo la cena- se encogió de hombros no podía creer que esa chica fuera tan estúpida como para no darse cuenta de lo guapo que era-Tenia la puerta cerrada, como supistes que estaba estudiando?- pregunte sentándome mientras el extraía una jara de jugo de china de la nevera.-Se podría decir que te e escuchado- no estaba segura, pero podía ser cierto abecés decía los apuntes en voz alta para poder memorizarlo y no me daba cuenta hasta que Paul me mandaba a callar.
-Como sea ese es mi trabajo, si Paul se entera- alzo una mano deteniendo lo que decía.-Olvídate de Paul, el no te hará daño, si lo hace se las vera conmigo- era extraño, jamás había escuchado a alguien que estuviera dispuesto a enfrentarse a tal grado frente a Paul y solo por mi, debía de ser de verdad un ángel, observe como sonreía.-De que te ríes?- pregunte observando como colocaba una rebanada de pizza en mi plato-Te ves aterrada cuando hablas de Paul- genial, ahora se burlaba de mi, tenia una idea, que tal si cambiábamos posiciones y estoy segura que al cabo de dos días luciría igual o peor que yo, era el colmo.
-Tengo mis razones- sople distraída la pizza pique y la lleve a mi boca con un tenedor estaba demasiado caliente para tocarla con la mano.
-Claro, lo siento, solo digo que es una parte muy tierna de ti- di un respigo, ok ahora era tierna, genial, algo mas?

-Hay que lindo- no pude evitar el tono de sarcasmo, agarre la pizza sin que me importara lo extremadamente caliente que estaba- E tenido bastante lastima estos últimos años ahórrate la tuya- di un mordisco y sentí como se acumulaba la saliva estaba realmente caliente, solté la rebanada en el plato y comencé a agitar la mano alzando el rostro hacia el techo sentía los dedos como si los hubiera pasado por la estufa, trague, la garganta y la lengua me ardían. Sentí una repentina brisa en la boca era como menta, me encontré con que había cerrado los ojos así que los abri y encontré a Dustan prácticamente sobre mi soplando en mi boca ese embriagador aire helado que enseguida calmo el latido que había comenzado en mi garganta, busque esos profundos ojos solo porque me vi tentada de hacerlo, me estaba observando con un brillo tan atento como si estuviera viendo dentro de mi alma, aun tenia mi boca abierta, no encontraba manera de cerrarla, sus ojos vagaron solo un segundo, recorriendo mi rostro y sentí como seme estrujaban las tripas sintiendo mariposa, por suerte estaba sentada ya estaba sintiendo las rodillas demasiado pesadas, que pasaba porque no podía moverme, bueno tengo una buena explicación estaba en shock, de un momento a otro una de sus manos se acerco a mi rostro comenzando a a trazar mi mandíbula con sus dedos era tan cálido, fui cerrando de a poco mi temblorosos labios, sonrió observándome directo a los ojos, acercándose a mi, me aparte repentinamente de el, debía coger aire, me levante de la silla dejándolo sorprendido.

Mi respiración aun estaba agitada, que rayos pensaba hacer el? Besarme por caridad, estaba loco.
-Charice, no es caridad, pienso que eres una niña con una gran fuerza de voluntad- no quería verle así que seguí observando hacia el salón principal.-Y por eso estuviste apunto de besarme? Estas loco- escuche el teléfono de la casa así que me dirige a contestar dejándole en el comedor.
-Hola?- pregunte tratando de controlar la frustración que tenia-Hola, Charice- era Conie-Te he dicho que no puedes llamarme Conie-Bueno amiga, el idiota de tu padrastro no esta y quería saber si querías ir al cine, yo invito- respire profundo de seguro se le había olvidado que me habían dejado con niñero esta vez-Se te esta olvidando que me dejaron con un niñero -Cierto- Pero es tan malo como tu padrastro? Digo y si le pides permiso-Olvídalo Conie, además ya has visto todas las películas que están dando-Si pero esta es diferente quede con Chad y bueno mama me dijo que me prestaba el auto pero puso como condición que tu fueras, por alguna razón piensa que eres mucho mas madura que yo, tomando en cuenta que yo ya tengo los dieciocho-Conie no lo se, no estoy segura de que me deje ir-Pregúntale pasare por ti en media hora- pero no me dejo decir nada mas porque lo siguiente que se escuchaba era el tono muerto, no pensaba preguntarle nada y menos después de lo de hace rato, deje el teléfono en su lugar y me voltee, estaba sentado en el sillón mas cercano, le ignore y comencé a caminar hacia mi habitación aun tenia tarea para terminar.
- Te iras a hurtadillas?- me detuve al principio de las escaleras- De que hablas?- De la salida para el cine- Estuviste escuchando?- Se podría decir que el volumen de la bocina esta bastante alto- le ignore no creía que eso fuera cierto pero igual y lo arreglaría luego-No ire a ningún lado tengo que terminar la tarea-No te diviertes cierto?- que quería decir con eso?- No tengo tiempo para que me estés diciendo cuan aburrida soy así que por favor- comencé a caminar escaleras arriba-Deja la tarea para mañana y diviértete hoy, es una orden- no pude evitar una sonrisa el era simplemente impredecible.

Camine hasta mi armario, agarre los pantalones menos desteñidos que tenia junto con la camisa menos holgada y las zapatillas deportivas que siempre guardaba para cuando salia. Recogí mi cabello aun en la trenza y entre a la ducha sintiendo como el agua se llevaba todo el estrés con ella. Salí, me vestí y coloque las zapatillas solté mi cabello de la trenza y cuando escuche el timbre de la puerta comencé a bajar las escaleras hasta abrir la puerta, Dustan parecía estar saliendo de la oficina pero yo llegue primero “Hola” dijo Conie con una gran sonrisa, traía un vestido de cuero negro corto con unos tacones bolso a juego y el cabello recogido en una confusa coleta.

-Nos vamos?- pregunte viendo como observaba sobre mi hombro-Y no nos presentas?- escuche la voz de Dustan a mis espaldas-Si Charice, preséntanos- di un respingo moviéndome a un lado-Dustan ella es Conie mi mejor amiga- dije odiando tener que hacer esto, aunque si era cierto que me gustaba, el no era nadie para yo tener que estar presentándole a mis amigos.
-Vamos a cambiarte- observe enojada a Conie quien me tomo del brazo y me llevo arrastrando hasta el baño de invitados dejando de lado a Dustan.

Cero la puerta tras ella coloco su bolso sobre el lavabo y comenzó a sacar ropa “Que haces?” pregunte mientras tomaba un pedazo de tela y lo sostenía en alto para ver que era una falda de mezclilla corta “estas loca no me pondré esto”

-No me discutas Charice, convencí a Chad para que invitara un amigo suyo y así podremos ir en pareja- la observe a ella y luego a la falda y luego otra vez a ella.
-Estas loca menos me pondré ese pedazo de tela para que un chico ande viéndome las piernas!!- mi voz subió tres octavas.
-No tenemos tiempo así que vístete- me lanzo otro pedazo de tela, lo agarre y era suave parecía algodón, lo estire en el aire, genial un top elástico, la iba a matar, pero salió del baño cerrando la puerta.
Comencé a cambiarme de ropa y cuando termine me sentía como si solo estuviera llevando lencería, no me gustaba para nada, la falda llegaba hasta mitad de muslo y la camisa se adhería bochornosamente a mi piel, no me mire al espejo así que agarre la ropa y abrí la puerta, Conie estaba en el pasillo observando hacia la puerta “Mas te vale que consigas que Chad te pida ser su novia porque yo no volveré a ponerme algo así” cuando se volteo me observo sorprendida “Que?”

-Tienes pechos- observe hacia abajo, de acuerdo y que con eso?-Ni lo menciones- deje la ropa en el cesto y comencé a sacarla hacia la puerta
-Te quiero aquí a las once- escuche la voz de Dustan desde la cocina, me asome para observar como estaba limpiando el horno, en definitiva era el hombre perfecto.
-Claro estaré aquí entonces- me observo saliendo del horno y sentí como Conie me alaba-Llegaremos tarde Charice.
Agarre las llaves de la puerta y cuando Conie había salido sentí una mano cerrase en torno a mi mano, me voltee alarmada para encontrar a Dustan con cara de incredulidad “iras vestida así?”
-Si, yo…- no sabia que decir por alguna extraña razón me sentía mal.-No esta linda?- Conie había aparecido de repente a mi lado, Dustan la observo y sentí un nudo en la garganta.-Haber y se consigue un buen partido- observe a Conie se estaba pasando de la raya de imprudencia, pero ella pareció no notar que la estaba observando porque estaba mirando fijamente la mano que Dustan tenia alrededor de mi brazo.-Se prudente Charice- me soltó y retrocedió unos pasos.
Cuando entramos al auto de la madre de Conie enseguida acelero, encendió el radio y bajo los vidrios “Charice, ese hombre, se porta bien?” me voltee en el asiento para observarle “Quiero decir, no se a tratado de propasar ni nada cierto”
- Conie, se que es muy raro que diga esto pero- ok no podía creer que fuera a decir esto- no creo que el me vaya a hacer daño.
Me observo con rostro de incredibilidad cuando nos detuvimos en un semáforo en rojo “Estas hablando enserio?”
-Charice te has enamorado de el- Oh no por favor que ni lo mencione bastante tenia con estar reprochándomelo a mi misma.

Voltee la mirada al camino cuando la luz se puso en roja, además de que sentía repentinamente las mejillas arder “Te lo diré como amiga Charice, ese hombre en definitiva no te conviene, te observa de una manera muy rara” me voltee no podía evitarlo, yo no me había dado cuenta de nada y ella si? O tal vez era porque no quería, había estado a punto de besarme y yo no le había prestado importancia y si era un pedófilo? O si era un asesino en serie, de esos que aparentan ser gentiles pero luego terminan asesinándote?

-no te lo iba a decir pero, estuvo apunto de besarme.
-Que?!- estoy segura que si no hubiéramos tenido un auto tras de nosotras hubiera frenado-Si pero no le preste importancia, el dice que esta locamente enamorado de una chica y por eso es que se mudo a Arizona
-Huy amiga, ten cuidado esos hombres son peligrosos y mas si son amigos de Paul
-Sabes que es lo peor de todo esto?-Que?-Es la primera vez que me enamoro de alguien a este grado- la verdad era que nunca me había interesado ningún chico.

Nos quedamos calladas hasta llegar al cine. La falda era una molestia sentía que debía estar asegurándome cada cinco minutos de que no se me hubiese subido y la camisa era otra cosa por suerte traía mis zapatillas deportivas para sentir que seguía siendo yo en una parte de todo el atuendo. Caminamos hasta Chad y su amigo un chico del tipo presumido con el autoestima mas elevada que la de una belleza universal, estudiaba en el instituto y no se pasaba nada mas que con los deportistas y en especial con Chad ya que estaban en el equipo de futbol, era mas bien de los chicos que evitaba encontrarme en el pasillo.
-Hola Chad- dijo Conie caminando hasta el y saludándole, yo por otra parte me quede parada en mi lugar
-Entonces, ya conocen a mi amiga Charice- dijo caminando hasta mi lado-Charice? Pensé que no tenias- Conie levanto una mano para callar a Chad-Sera mejor que entremos, ya tienen los boletos?- pregunto Conie mientras observábamos a Chad y a su amigo hablar-Claro

Entramos a la sala del cine y sentía como si me estuviera congelando, Conie se sentó al final de la línea de asientos seguida por Chad su amigo y luego yo, las luces se apagaron y me sentía rara como si no debiera de estar allí.
-Deberían ir a comprar las palomitas- Chad observando a su amigo, yo observe a Conie al final de la fila y parecía estar diciéndome con la mirada que lo hiciera.
-Claro- me levante arreglando la molestosa falda salí de la sala y comencé a caminar hasta el puesto de comida-Oye no nos han presentado- observe a mi lado al chico que Chad había traído mientras nos alineábamos en la fila.-Mi nombre es Dean -Hola- no podía decir nada mas, el solo no me llamaba la atención y no estaba para nada interesada en que tomara demasiada confianza conmigo.-Sabes que vamos al mimo instituto?-Si- seco y cortante, esperaba que al menos Conie supiera aprovechar el tiempo.-Nunca te había visto, estoy seguro de que te recordaría- no pude reprimir una sonrisa, era tan patético, con sus ojos brillando lujuriosos, el ya me había visto pero no se acordaba porque la única vez que me dirigió la palabra fue para insultarme.
-Sabes estaba pensando que tal si el lunes te pasas con nosotros- me quede pensativa estaba segura de que el solo estaba observando mi trasero así que me limite a verificar nuevamente la falda.-Dean créeme yo no soy tu tipo, así que dejémoslo así.-Créeme tu, cuando digo que eres exactamente mi tipo- rodé los ojos era uno mas de los muchos superficiales del montón.

Luego de tener las palomitas regresamos a la sala y estuve toda la película peleando con las manos inquietas de Dean, en ocasiones me salía hacia el baño, pero al menos Conie parecía estar pasándola bien con en brazo de Chad alrededor de ella, suspire solo esperaba que la película terminara pronto. Aparte nuevamente la mano de Dean de mi rodilla y me levante al ver que los créditos aparecían en la pantalla.

-Bien estuvo interesante la película- dijo Conie apareciendo a mi lado dejando a los chicos unos pasos tras nosotras.- Charice necesito un enorme favor- la observe con miedo, no podía evitarlo ya le había hecho un enorme favor esta noche, por cierto nada agradable como para sumarle uno mas.-Necesito que te vayas con Dean en su auto y nos dejes a mi y a Chad solos.-Estas loca? Amiga que dirá tu madre sin mencionar que es algo imprudente, en definitiva no- dije eso en voz baja para que los chicos no pudieran escuchar.
-Vamos mi madre no se enterara, dejare a Chad en su casa y luego iré directo a la mía.-Por favor- junto sus manos suplicantes-De acuerdo- no podía evitarlo era imposible- pero mas te vale contarme todo mañana a primera hora
-Gracias, Gracias!!- me abrazo hasta casi estrangularme y yo solo le di palmaditas en la espalda

-Todo listo- dijo ella soltándome y caminando hacia Chad
-Nos vamos?- Chad tomo su mano y se adelantaron frente a nosotros-Bien solo quedamos nosotros- rodé los ojos, todo por un bien mayor, todo por un bien mayor, me recordé ignorándole y caminando hacia el estacionamiento dirigida por el hasta su reluciente camioneta negra, abrió la puerta del pasajero para mi y note que la cabina era bastante espaciosa, como para poder guardar mi distancia de sus manos, subí con cuidado de que la falda no se me trepara.
Me quede lo mas cerca posible de la puerta mientras le decía por donde debía de ir, ya solo faltaban menos de un kilómetro y yo me decidí a no mirarle y dirigir toda mi atención en el camino, aunque en realidad no podía ver nada mas allá de lo que alumbraban las luces de la camioneta. Nos detuvimos a un lado de la carretera y me temía que se hubiese averiado la camioneta aunque estaba a poca distancia de la granja, pero yo no tenia intención de invitarle para que esperara una grúa.

-No me digas que…- me voltee para observarle pero tomo agresivamente posesión de mis labios, trate de apartarle estaba casi sobre mi y cuando logre empujarle lo suficiente como para separar sus labios de los míos le abofetee dejando impresos los cinco dedos en su mejilla.
-Estas loco- me gire para abrir la puerta pero el tomo mi mano reteniéndome en el mismo lugar, si se acercaba le metería la nariz al cerebro.

Junto nuevamente sus labios agresivos tomándome por las muñecas incapacitándome observe alarmada sus ojos cafés cargados de deseo, sentía nauseas y las lagrimas en la garganta por la impotencia de poder defenderme, trabo una de mis manos contra mi espalda y la puerta, me moví tratando de poder sacarla de allí pero esta presionándome contra la puerta y lo único que conseguía era lastimarme la muñeca, su mano libre comenzó a explorar bajo mi falda acariciando mi muslo, me moví tratando de apartarle mientras el introducía su lengua en mi boca de manera asquerosa, no sabia que hacer así que hice lo primero que se me ocurrió le mordí la lengua haciendo que pegara un grito de dolor, retrocedió hasta su asiento tapando su boca y liberándome, solo vi la línea de sangre que salía de su boca porque en cuanto encontré la manija abrí la puerta y salí corriendo sin mirar hacia atrás.

Estaba aturdida las lagrimas comenzaron a bajar por mis mejillas, era absurdo todo esto, el me había robado mi primer beso y me odiaba por haberlo permitido, sentía nauseas nada mas de pensar en ello, me había fallado había prometido que ningún hombre volvería a tocarme y no había sido capaz de cumplir mi promesa. Las imágenes se mezclaban con las de la otra noche, era patética, como se suponía que me defendería? Ya había llegado a la granja así que me limite a tratar de apartar las imagines de mi mente, pero era imposible, no podía y tampoco creía que el amor fuera algo en lo que yo encajaba.
Entre por la puerta de la cocina y en cuanto vi la mesa del comedor sentí un nudo en la garganta, mi vida era puro sufrimiento luchando día a día por conseguir un poco de paz, una paz que nunca llegaba que se hacia cada vez mas difícil de conseguir era frustrante porque seguía aquí? Porque seguía este sufrimiento?
Las lágrimas salían a borbotón de mis ojos, camine hasta las gavetas como un zombi pensando solo en terminar con el dolor con el sufrimiento agarre un cuchillo y mis piernas tomaron voluntad propia caminando hacia mi habitación, sentí arder la garganta y me picaban los ojos “Charice” escuche la voz de Dustan aunque fue solo un susurro por encima de los pitidos de mis oídos.

-Charice, esta todo bien?- apreté el cuchillo en mi mano y subí corriendo el resto de los escalones no quería escucharle, todos eran iguales solo querían una cosa y yo no pensaba aportársela a nadie. Cerré la puerta con llave entré al baño sentándome en el suelo de la ducha sintiendo el agua caer en mi cabeza observe el cuchillo apretado en mi mano, solo una cortada eso se necesitaba solo una y mi vida correría con el agua, ligera libre sin ataduras ni sentimientos.

- Solo una y terminara todo- apreté el filo contra mi muñeca, el agua seguía mojándome el cabello, comencé a deslizar el filo del cuchillo sintiendo una picazón y ardor pero solo sería por un minuto luego no sentiría nada la vista se me nublo por las lágrimas y por el agua pero pude sentir como me arrebataban el cuchillo de las manos, estaba furiosa, casi lo lograba!!!
- Charice, que haces?- no le escuchaba la garganta me ardía y las lágrimas seguía saliendo
- Charice, escúchame- apago el agua de la ducha y sentí nuevamente nauseas y raramente débil

Me ayudo a parar, le observe a mi lado, y si no fuese porque no estaba segura de poder caminar sola lo hubiera apartado. Me senté en la cama y el me estiro una toalla, era raro, me sentía rara con el cerca, examino mi muñeca “es superficial” dijo observando apenas un rasguño apenas visible, aferré la toalla a mis manos y comencé a secar mis piernas y mis brazos ignorando que el estaba allí, las lágrimas seguían saliendo sin aviso, solo quería que esto acabara “porque has hecho esto Charice?” le observe mientras secaba mi cabello con la toalla sus profundos ojos negros estaban ansiosos y preocupados, me sentía derrumbar por dentro y por alguna razón sentía que el único lugar seguro era entre sus brazos y por puras ansias me refugie en sus brazos sintiendo su sorpresa, era algo que solo sentía como una extraña necesidad.

- Shh, estas bien, todo ira bien- me aparte de el- No mientas!, mi vida esta lejos de estar bien!- las lagrimas se derramaron por mis mejillas mientras trataba de observarle a los ojos.- Porque no me dejastes hacerlo?!- sus ojos me observaron aun mas angustiados- Mi vida es un chiste, que propósito tiene estar viva cuando me siento hueca por dentro?- su mirada se torno mas serena, acaricio mi pómulo limpiándolo
-Todos ustedes son iguales cierto- dije apartándome de el- vete quiero estar sola- me levante de la cama y comencé a caminar hacia mi armario, sentía los pies débiles y la garganta arder pero lo único que quería era estar sola para poder llorar hasta que me quedara sin lagrimas.
-No me iré hasta que este seguro de que no harás nada estúpido- observe sobre mi hombro y estaba sentado en mi cama, voltee la mirada al armario y agarre una sudadera y unos viejos pantalones de ejercitarse holgados.

-Como quieras- camine hasta el baño, no tenia intención de ponerme a discutir con el, la cabeza comenzaba a darme vueltas y me sentía aturdida por ello.
-Espera- me voltee observando su mano interrumpiendo que cerrara la puerta- que vas a hacer?- observe su rostro y parecía preocupado y no pude evitar sentirme mal por hacer que se preocupara.
-Iré a cambiarme- mi voz sonaba ronca casi ausente, consecuencia de las lágrimas que aun seguían reprimidas en mi garganta, retrocedió y cerré la puerta dejándome caer al suelo, las lágrimas me ahogaban mientras otras salían, era absurdo, porque el en especial debía de preocuparse?

Luego de cinco minutos decidí levantarme y colocarme la ropa, por lómenos la ropa me hacia sentirme cómoda, moje mi rostro para limpiar las lágrimas, me cepille el cabello sintiendo el acto simplemente gratificante. Abrí la puerta y le encontré allí sentado en mi cama, con mi diario en sus manos!!!
Corrí hasta el y se lo arrebate de las manos “que haces?!” estaba espantada que hacia el con mi diario? Aunque era cierto que yo no escribía allí desde que tenia doce porque me parecía absurdo hacerlo.

-Estaba buscando indicios de que te hayas querido suicidar en ocasiones pasadas.-No tienes derecho!!- estaba molesta porque hacia todo esto? Porque no se iba y me dejaba sola con mi sufrimiento? No era bastante ya?
- Tengo todo el derecho- en un instante estaba frente a mi observándome con los ojos enojados y el rostro serio.
- Lárgate- le dije aun mas enojada, se estaba pasando, pero lo que mas me enfurecía de todo era que en el fondo no me molestaba que sintiera ese poder sobre mi, me acerque un paso hacia el alzando el rostro para que mis ojos quedaran a la altura de los suyos reuniendo todo el coraje que pude- déjame sola- trague la bilis que había subido por mi garganta era imposible mantener el control cuando observaba esos pozos negros.

- NO- aunque su voz era cortante y firme no fue eso lo que produjo que sintiera el corazón saltar hasta mi garganta de sorprendimiento o que sintiera estrujarse todas mis tripas fuel el hecho de que rodeo mi cintura con una de sus manos atrayéndome a su cuerpo y dejándome solo tiempo de colocar mis manos en su pecho para conseguir algo de que sostenerme.

Podía sentir sus pulmones llenarse de de aire bajo mis dedos, trate de apartar la mirada de esos hermosos pozos negros pero se sentía tan bien estar así rodeada por esos músculos nuestra agitada respiración, agitada a la par y nuestros ojos que parecían no poder despegarse de los del otro.
Me estaba tocando!! Y aunque se sentía tan bien estaba aterrada en el momento que me percate, apreté un punado de su camisita en ambas manos, sintiéndome como una tonta, baje el rostro y me decise de sus manos sorprendiéndome de que tenia sus dos manos alrededor mío “si no quieres irte de acuerdo” cuide mucho de no observarle y camine hasta la cama, estaba cansada sentía los pies pesados y me dolían los ojos de tanto llorar “​cierra la puerta cuando salgas” me acosté y me arropé dándole la espalda no tenia intención de observarle. 

- Puedo quedarme aquí?- Que?! Estaba loco, me voltee para observar que lo estaba diciendo enserio- Solo hasta que te duermas, no quiero toparme a mitad de la noche con que trataste de matarte otra vez- parecía sincero, pero había algo muy en el fondo que me decía que debía de estar loca.
-No eres un pedófilo cierto?- tenia que preguntar, pero eso ya estaba claro, se sentó a mi lado y todas mis defensas me decían que debía de estar drogada por permitir eso, estaría drogada?
-No, no soy un pedófilo- sus manos se deslizaron por mi cabello haciéndome derretir en mi lugar, apuñando un pedazo de colcha en mis manos.

-Un, depravado?- sonaba patética, observe como se llevaba un mechón de mi cabello a sus labios.
-No, no soy un depravado- me observo esta vez a los ojos-Y no te hare daño, solo quero que estés bien- no sabia como ni porque pero me sentía segura en ese momento, deje caer mi cabeza en la almohada, sin apartar la vista de su rostro, era hermoso facciones bien marcadas los ojos y el cabello negro con un juguetón riso que se extendía en su frente, y esos labios tan llamativos, era un ángel, puramente de ensueños. El sueño me estaba venciendo y estar así tan cómoda y soñolienta así que me deje llevar por el sueño hasta que deje de sentir tanto dolor.

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